Todo es su culpa

Escrito por Ashley Salazar

Recientemente, en la plataforma de Amazon se estrenó la serie de 8 episodios llamada “All her fault” [Todo es culpa de ella]. Como protagonistas principales están Sarah Snook como Marissa Irvine, y Dakota Fanning como Jenni Kaminski.

Por Ashley Salazar

La serie sigue a Marissa, una madre que llega a recoger a su hijo, Milo, tras una cita de juegos con un compañero de su nuevo colegio. Cuando Marissa llega a la casa donde se supone que Milo debería estar, se da cuenta de que su hijo no está. Y ahí empieza la pesadilla.

La serie nos muestra diferentes puntos y pistas sobre quién realmente podría ser el culpable de la desaparición de Milo. Nos muestran pedazos del matrimonio de Marissa, de la vida de Jenny y de la niñera Carrie (quien en realidad ha secuestrado al niño) pero no daré spoiler de eso. Quiero que vean la serie. Y cuando lo hagan, ya pueden leer lo siguiente.

Creo que esta teleserie nos muestra una realidad muy ligada al ser mujer: lo tenemos que hacer todo sin fallar. El ser madre de alguna manera nos convierte en seres con culpa. No soy madre, pero soy mujer. Y durante los 8 episodios, no solamente estuve enganchada con las actuaciones (y espero que Sarah gane un Emmy por tremenda actuación, ¡qué pedazo de actuación! Una de las mejores en las series del año pasado), sino también con la historia en general.

Es como si toda la culpa se la llevara la mujer. La mujer ambiciosa que quiere trabajar y ser madre al mismo tiempo. La mujer cuyo mayor deseo es destacar en el ámbito laboral. Las mujeres que quieren ser madres y lo desean.

Durante toda la serie, detesté a los hombres.

El esposo de Marissa era un hombre que urgentemente necesitaba un psicólogo. El marido de Jenny era un inútil que fingía trabajar para no hacer las cosas porque, según él, “era humano y necesitaba tiempo para sí mismo”.

Me hizo pensar que a veces es visto como egoísta que una mujer tenga ambiciones, y cómo el sistema sigue viendo el rol de la mujer. Porque incluso cuando hemos avanzado en diferentes ámbitos, los hombres de esta serie miraban a sus esposas como alguien que tenía (desde el inicio) que cuidar al niño.

Había cargas domésticas sobre los hombros de todas las mujeres en esta serie, y creo que hubo un punto en donde estaba ya enojada.

Considero que es una buena serie que habla sobre las percepciones culturales, sobre las presiones que las mujeres tienen y sobre el rol que “deberían” tener. Y nos muestra que en casos muy catastróficos (como la desaparición de un hijo) las mujeres son las primeras en ser culpadas, por negligentes: que si fue culpa de ella por no revisar el teléfono, o la culpa de otra por no revisar las referencias de una niñera. Por ser mujeres.

Las mamás no quieren ser “maravillosas”, ni quieren que les digan “Tú puedes hacerlo todo, eres increíble”. Ellas quieren ayuda de sus parejas. Ellas también quieren tiempo para hacer sus cosas. Además, ellas también quieren que se les mire como seres humanos.

Recomiendo esta serie. En mis libros sería un 4.5/5 en Letterboxd. Si quieren enojarse y tener un sábado libre frente a la televisión, esta serie es lo mejor. 

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Ashley Salazar

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