Memoria Histórica
La voz de Ana nos guía a través del sagrado oficio de la partería tradicional. Ana no es una sola mujer, sino la amalgama de los saberes, sueños y luchas de verdaderas guardianas de la vida como Fidelia Chávez, Juana González, María Soledad Leiva, Daniela Ticurú y Adela Ixcoteyac. A través de su relato en primera persona, descubrimos cómo el don de ser comadrona se trae en la sangre y se revela a través de los sueños. El episodio contrasta la calidez de la medicina ancestral, el uso del temazcal y las plantas medicinales, frente a la constante criminalización de un sistema de salud oficial que margina sus prácticas. Finalmente, respaldada por la fuerza comunitaria del Movimiento Nim Alaxik, Ana hace un llamado urgente a las juventudes y a la sociedad para proteger este hilo milenario y cuidar a quienes atestiguan el milagro de la vida
Ada Morales narra el doloroso camino que tuvo que recorrer tras el femicidio de su hija, Luz María. A través de sus recuerdos, viajamos desde la feliz juventud de su familia en la zona 5 de la capital, hasta la angustiosa búsqueda y el frío enfrentamiento con el sistema de justicia guatemalteco. Pese a la negligencia institucional, la pérdida de su empleo y los obstáculos legales para proteger a su nieta, Ada demuestra una fuerza inquebrantable. Su testimonio deja un mensaje claro para la sociedad y para otras mujeres: a la justicia se le exige, pero es el amor colectivo y familiar el que realmente la sostiene.
Sofi, sobreviviente del crimen del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, alza la voz para relatar en primera persona los horrores de la institucionalización forzada y la violencia de Estado. El episodio detalla cómo 56 niñas, que debían ser protegidas pero fueron tratadas como delincuentes, protestaron el 7 de marzo de 2017 por los tratos inhumanos. Esta búsqueda de libertad culminó en un encierro fatal y un incendio que cobró la vida de 41 de sus compañeras. Tras ocho largos años de espera por una condena judicial contra los exfuncionarios responsables, Sofi rechaza la etiqueta de víctima y comparte su poderosa decisión de vivir, estudiar y luchar para que este crimen nunca más se repita en Guatemala.
Alva Batres, periodista comunitaria, ecofeminista y defensora de derechos humanos, narra su vida marcada por el servicio y la resiliencia. Desde su niñez en Santa Rosa, donde su abuelo le enseñó el valor sagrado del agua, hasta su arraigo en Izabal, donde ha impulsado la participación ciudadana de las mujeres. Tras sobrevivir a un agresivo cáncer en 2014, Alva resurge con fuerza para seguir informando bajo el pseudónimo de "Cristal Lila", enfrentando el asedio a sus proyectos sociales y la devastación de las tormentas Eta e Iota.
Glenda Álvarez, una joven mujer Xinka, encuentra en el periodismo las respuestas sobre su identidad. Obligada a migrar internamente desde su aldea El Limar, Glenda se enfrenta a la llegada del proyecto minero El Escobal a su territorio, lo que trajo consigo represión y la fractura del tejido social. A través del Colectivo Anpük y Prensa Comunitaria, recupera sus raíces y le da voz a la lucha histórica de su pueblo por existir y defender sus bienes naturales.
Continuando su relato, el río Motagua expone el costo humano de su contaminación, causando enfermedades y miedo por deslizamientos en comunidades como Chinautla. Sin embargo, también reconoce las manos que intentan sanarlo: desde las biobardas comunitarias hasta los interceptores masivos de The Ocean Cleanup en el Caribe. El río lanza un desafío final, recordando que la limpieza tecnológica no basta sin un cambio profundo en el consumo, la legislación y la acción colectiva.
El río Motagua toma la palabra para contar su propia tragedia. Lo que alguna vez fue una ruta de comercio cristalina, llena de biodiversidad y conectada espiritualmente con las comunidades a través de fenómenos como el "Barbasco", comenzó a transformarse en los años 60. El río relata cómo el basurero de la zona 3, la minería descontrolada y las hidroeléctricas lo han asfixiado, convirtiéndolo en una zona de sacrificio en nombre del desarrollo.
El sistema milpa —conformado por el maíz, el frijol piligüa y el ayote— se revela como un organismo comunitario vivo que ha garantizado la soberanía alimentaria por más de 3,500 años. A través de las prácticas del campesino Gregorio Coló en San Juan Comalapa, la milpa explica la importancia de los ciclos lunares y el abono orgánico. Al mismo tiempo, advierte cómo el calor extremo, la plaga "Mancha de Asfalto" y el desinterés generacional la amenazan, exigiendo recuperar el apoyo comunitario (Pa ruq'uch) para asegurar el futuro.
El sagrado maíz se personifica para recordarnos que es madre y origen de la vida en la cosmovisión Q’anjob’al. El grano narra su ciclo ancestral, guiado por el calendario Awnub' y las fases de la luna llena, mientras denuncia las graves amenazas que lo acechan en la actualidad. La crisis climática, los químicos que queman la tierra, la migración de los jóvenes y la invasión de semillas transgénicas ponen en riesgo su existencia, haciendo un llamado a preservar la sabiduría heredada para garantizar el sustento.
Una obra teatral dedicada a la niñez desaparecida en Guatemala y a todas las infancias que, aún hoy, son atravesadas por los estragos de las guerras en distintos lugares del mundo. Eligió volver: Memoria, Teatro, búsqueda, colectividad y resignificación
Regresar al pueblo siempre mueve algo por dentro, pero esta vez la vuelta tuvo un peso distinto. Alejandro González regresó a Santa Anita Las Canoas e Irineo Ambrosio a su caserío Joya Linda Vista, ambos en San Martín Jilotepeque. La guerra se atravesó en su camino y les arrebató la vida antes de tiempo, pero no pudo borrar el rastro que dejaron.
El costo del exilio: informe documenta el testimonio de más de 100 personas que sufren criminalización y persecución
En la última década, más de 100 personas tuvieron que salir de Guatemala, entre personas operadoras de justicia, defensoras de derechos humanos y activistas, periodistas, autoridades de los pueblos originarios y otras que fueron objeto de criminalización persecución, hostigamiento o amenazas por parte de un sistema de justicia instrumentalizado.
Vidalia Sandoval y la capitana María: dos voces, una sola historia de dignidad y sororidad en Nuevo Horizonte
A través de la memoria viva y la palabra combativa, la historia de la capitana María y de Vidalia Sandoval Martínez encarna la resistencia, la entrega y el liderazgo de las mujeres durante la guerra en Guatemala. Desde las montañas donde enfrentaron el rigor del combate, la clandestinidad de las comunicaciones y la permanente amenaza militar, la capitana María guió a sus compañeras bajo el principio de la dignidad y la educación en igualdad, mientras Vidalia resguardaba con la vida los radios y las claves de transmisión para salvar a su comunidad. Hoy, esa siembra de conciencia florece en las nuevas generaciones que aprenden de su legado de lucha, sororidad y servicio al pueblo.
El mural refleja la lucha de la ciudadana norteamericana Jennifer Harbury quien lleva 33 años buscando respuestas y justicia por su esposo, el comandante guerrillero Everardo, Efraín Bámaca Velasquez que desapareció el 12 de marzo de 1992 en un enfrentamiento con el ejército cerca de la cerca del río Ixcucúa Retalhuleu, durante el conflicto armado interno en Guatemala.
Piden que archivos sobre el Conflicto Armado Interno sean desclasificados y declarados patrimonio cultural de la nación para evitar que estos sean destruidos. Además, experta de la ONU dijo que durante los gobiernos de Alejandro Giammattei y Jimmy Morales se vivió un retroceso en materia de búsqueda de desaparecidos; herida que se profundizó con el desmantelamiento de las unidades encargadas en el MP de Consuelo Porras.
A quince años de la desaparición de Cristina Siekavizza, sus hijos participaron por primera vez en un acto público para pedir ayuda en la búsqueda de su madre. Junto con sus abuelos y otros familiares, reiteraron el llamado a la población para aportar cualquier información que contribuya a localizarla.
Tras una visita oficial al país, expertas de Naciones Unidas documentaron el deterioro institucional del Estado durante los últimos ocho años, la falta de coordinación estatal y los obstáculos que enfrentan miles de familias que buscan a personas desaparecidas, así como algunos avances en esta materia a nivel país que deben fortalecerse.
Durante la dictadura argentina, que inició el 24 de marzo de 1976 y se extendió hasta 1983, ser parte de la comunidad LGBTIQ+ significaba ser un blanco extra dentro de ese aparato represivo, en contextos donde la persecución y la violencia eran cotidianos, expuso Anelí Villa Avendaño, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC).
Rosalina Tuyuc Velásquez es una dirigente histórica de San Juan Comalapa, Chimaltenango. Ha tenido una participación histórica en el país con la fundación de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) en 1988, fue diputada del Congreso de la República por el Frente Democrático Nueva Guatemala (FDNG), convirtiéndose en una de las primeras mujeres mayas en integrar el Legislativo.
Hace 13 años el Tribunal de Mayor Riesgo “A” encabezado por la jueza Yassmin Barrios condenó a 80 años de prisión a Efraín Ríos Montt, exjefe de facto, por el exterminio de 1771 personas maya Ixil de los municipios de Nebaj, Cotzal y Chajul, municipios de Quiché entre 1982 y 1983 y el desplazamiento de al menos 29 mil ixiles. Año con año, la población ixil continúa recordando en esta fecha la sentencia histórica que reconoció su verdad.