Foto: Yeimi J Alonzo

Productoras participan en el primer Festival Gastronómico de la Pacaya en San Cristóbal Verapaz

El municipio de San Cristóbal Verapaz, en Alta Verapaz, es uno de los principales productores de pacaya en el país. Este año se realizó el primer Festival Gastronómico de la Pacaya, espacio en el que productoras y productores ofrecieron a la población una diversidad de platillos típicos y experimentales, todos preparados a base de pacaya, con el objetivo de promover y enriquecer la identidad cultural y gastronómica del pueblo desde este alimento ancestral.

Por Yeimi J Alonzo

Fue a orillas de la Laguna Chichoj, en el turicentro El Petencito, el pasado 29 de marzo, donde se celebró el encuentro que reunió a varias productoras de café, de pacaya y empresarios locales que forman parte de la Alianza Turística, organización que agrupa a una parte de este sector, con el objetivo de promover el turismo, la cultura y economía locales.

Desde la típica pacaya encurtida y envuelta en huevo, hubo además, pacaya asada con frijoles y chicharrón, garnachas de pacaya, tacos y tamales lanquineros de pacaya, ceviches y tostadas con pacaya; platillos tradicionales como el Saq´ik¨ y el chojín con pacaya; hasta platillos experimentales como falafel, postres, bebidas y un boj (bebida tradicional fermentada), hechos con pacaya, que fueron los principales sabores y combinaciones que degustó la asistencia.

Mujeres e identidad gastronómica y cultural

Dora Cal Xicol, junto con varias productoras de pacaya provenientes de varias comunidades del municipio, como Aquil Grande y Aquil Pequeño, fueron invitadas por el alcalde a participar en la actividad. Todas llevaron decenas de pacayas sin cocinar y listas para preparar.  “En nuestra familia es muy importante la pacaya, mis abuelos siempre han sembrado pacaya y a nosotros nos lo dejaron como herencia el cómo sembrar y prepararla en platillos. Mi abuela lo hace en recado, en curtido. En nuestras comunidades no falta la pacaya”, compartió.

Foto: Yeimi J Alonzo

Dora también cuenta que para prepararla se juntaban las mujeres de su casa, ahora ella lo hace junto con sus hijos e hijas en su hogar. Añadió que la pacaya de esta región por lo general no es amarga y que cuando está sazona (madurez o punto justo para ser consumida) es cuando puede presentar un poco de amargor.

María Del Carmen Ical, del Barrio Santa Ana, indicó que son un grupo de mujeres emprendedoras que venden la pacaya en el parque central del municipio, donde también la venden en platillos preparados. “Es una costumbre que nosotros tenemos acá. Nosotras la preparamos en huevo, en recado y en tamal. Mi papá y mis cuñados han cosechado pacaya, entonces traje un poco del terreno. Desde siempre hemos comido pacaya, con mi mamá aprendí”.

Chamaedorea tepejilote es el nombre científico de la pacaya, y se nombra k'iib' en idioma Poqomchí. También existe una aldea que lleva este nombre, "Aldea Las Pacayas", lo que evidencia la profunda conexión geográfica y comunitaria de este cultivo con la identidad sancristobalense.

La preparación de este festival duró más de 3 meses, indicó Judith de León, una de las organizadoras e integrante de la Alianza Turística.

“Ya llevamos un año desde que nos empezamos a unir para varias actividades, incluyendo un Festival del Saq´ik´ (platillo tradicional de la región). Para nosotros como Alianza Turística es un honor estar participando aquí, el objetivo es enaltecer San Cristóbal Verapaz, que conozcan nuestros compatriotas lo que tenemos en el municipio, como cascadas, laguna, cerros, hotelería y espacios especiales para tomar café y venir a disfrutar”, aseguró.

Foto: Yeimi J Alonzo

Como representante del “Eco-centro Chisaním”, Judith elaboró el platillo de pacaya asada con frijoles negros y chicharrón, y agregó que en el festival promovieron la reducción del uso de plásticos y desechables que afecta el lugar. “También estuvieron más de 15 mujeres vendiendo el Saq´ik´. Ellas abrieron más sus negocios y ahora venden los sábados en diferentes puntos del municipio, gracias a Dios, ellas se están impulsando”, agregó.

Además, comentó que San Cristóbal Verapaz es el mayor productor de pacaya. “De aquí salen camionadas desde las aldeas de Aquil Grande y Aquil, Pequeño de la ruta que va a Uspantán y Chicamán, en Quiché, y también de Chixoy, las pacayas llegan hasta los centros comerciales en las ciudades del país y también se exportan al extranjero”.

Amada Calel, quien ofreció sus preparaciones culinarias, manifestó estar muy complacida por la anuencia que tuvo el pueblo cristobalense que acudió al festival. “Es una experiencia bonita porque nos damos cuenta que con uno de nuestros pilares gastronómicos como la pacaya, se pueden realizar distintos platillos con lo nuestro, no importando otros productos. La prueba de ello es que a los adolescentes de ahora no les gusta, pero esta actividad nos enseña que podemos hacer varios platillos con nuestra deliciosa pacaya”, dijo.

“Es un producto tradicional que por cultura y tradición todos lo consumen aquí en San Cristóbal, se consume de diferentes maneras, es un arte culinario y para nosotros es un deleite”, agregó Mario Calel Mus, quien asistió al festival con su familia.

Roberto Herrera contó que la Alianza Turística conformada por centros ecológicos, hoteles y restaurantes, surgió con el propósito de enaltecer la belleza cultural y natural del municipio.  “La pacaya es un alimento icónico, históricamente San Cristóbal es de los principales productores de pacaya a nivel nacional, por eso decidimos hacer este festival para dar a conocer estas recetas ancestrales que aún conservamos”, indicó.

“Esta vez resaltamos uno de los productos más antiguos que siempre se ha hecho de una forma, pero esta vez en conjunto a toda la alianza se prepararon varios platillos. Es bonito ver cómo a la gente sí le gusta la pacaya, es un producto que también apoya la economía del área rural que es de donde vienen”, dijo Luis Reyes, de Senderos Margarita y parte de la Alianza.

Foto: Yeimi J Alonzo

Durante el festival de la pacaya también se inauguró el primer ferry turístico municipal, nombrado como “ La Golondrina”, proyecto que busca impulsar el turismo local el cual ofrece a las y los visitantes navegar por las aguas de la Laguna Chichoj, uno de los principales atractivos turísticos del lugar, en el que se puede disfrutar del entorno natural, avistamiento de aves y con suerte observar hasta un “pato poc” (Podilymbus gigas), especie que se consideraba extinta pero que los lugareños afirman todavía ver, de vez en cuando, además de conocer la parte histórica de la laguna, narrada durante el recorrido.