La lucha de la comunidad mazateca de Eloxochitlán de Flores Magón

Escrito por Ruda

Texto y fotos: Lizbeth Hernández

La comunidad de Eloxochitlán de Flores Magón, en la Sierra Norte de Oaxaca, al sur de México, defiende su territorio y su río, el Xangá Ndá Ge. Debido a esto, enfrenta hostigamiento, persecución judicial y criminalización desde el año 2008 por parte de un grupo que ejerce poder caciquil en esta localidad.

El asedio persiste. A mediados de este 2025 se reactivaron 200 órdenes de aprehensión contra 56 integrantes de la comunidad [8 mujeres, entre ellas adultas mayores, y 48 hombres] por un caso ocurrido en 2014, en el que se les acusó de provocar un incendio, de cometer homicidio y tentativa de homicidio.

La acusación la hizo la familia Zepeda, la que ejerce poder caciquil en la región y cuyos miembros [Manuel, padre, y Elisa, hija] han ocupado distintos cargos en el gobierno municipal y poder legislativo de la entidad.

Ante tal persecución, se convocó a realizar la Primera Misión de Observación Civil. La misión se realizó los días 20, 21 y 22 de junio pasados. Participaron 35 personas, antropólogxs, abogadxs, defensores de derechos humanos y periodistas, entre otrxs, quienes realizaron múltiples entrevistas a mujeres, hombres y adultxs mayores. Realizaron visitas al río Xangá Ndá Ge, donde documentaron los daños por la extracción de material pétreo que hace el grupo caciquil.

En un primer momento, la Misión confirmó “faltas al debido proceso, desplazamiento forzado, prisión injustificada, detenciones arbitrarias y un clima de constante asedio y hostigamiento que ha puesto en riesgo la vida, la integridad física y psicológica de la comunidad, así como la confirmación de daños ambientales”.

La Misión notificó que prepararía un informe sobre lo documentado. Y fue el pasado 29 de noviembre que presentó en Eloxochitlán los resultados. En ellos se enfatiza que esta comunidad “es víctima de crímenes de lesa humanidad, los cuales al ser sistemáticos y prolongarse por una década constituyen un caso de etnocidio que busca la destrucción de la forma de organización y vida de esta comunidad mazateca”.

La presentación corrió a cargo de integrantes del colectivo Mazatecas por la Libertad, que fue conformado para sostener la lucha contra la criminalización y persecución judicial, y del Observatorio de Derechos Humanos Memoria y Libertad, éste último fue parte de la Misión y detalló que en este caso “hablamos de etnocidio porque el estado de Oaxaca impone un modelo extractivo ajeno a la voluntad de la comunidad, rompe el tejido comunitario mediante el miedo, cárcel y desplazamiento”. Además, se destruye la libre determinación de la comunidad, “ignoran sus normas internas y sus autoridades comunitarias”, apunta el Observatorio.

En el Primer Informe se consignó que hay 50 víctimas directas y, al menos, 500 víctimas indirectas de crímenes de lesa humanidad y graves violaciones a derechos humanos con casos comprobados de: detenciones arbitrarias y tortura; prisión preventiva prolongada; criminalización política; desplazamiento forzado y etnocidio; violencia de género; daños ambientales graves al río Xangá Ndá Ge.

Los principales responsables de lo que ha vivido la comunidad son: “Manuel Zepeda Cortés (ex presidente municipal) y su hija, la diputada local por Morena, partido del oficialismo en México, Elisa Zepeda Lagunas que, se han beneficiado económicamente de la explotación del río por más de una década. La extracción de materiales pétreos es una actividad extractivista que se busca imponer a base de violencia en la Sierra de los Flores Magón”, determinó la Misión Civil.

Además, en el documento presentado se puntualiza que durante los años de hostigamiento, ataques y criminalización contra la comunidad mazateca ha habido una colusión entre autoridades de distintos niveles de gobierno, desde el municipal al federal, por lo que en “México y en el estado de Oaxaca no existen condiciones que garanticen procesos de justicia apegados a la legalidad, a los derechos humanos y a los tratados internacionales”.

“Por esta razón, la Misión de Observación urge que organismos internacionales intercedan para detener el etnocidio de la comunidad mazateca de Eloxochitlán así como para investigar los crímenes de lesa humanidad que se han perpetrado desde 2008”, se lee en el informe.

¡Por la libertad total de Eloxochitlán!”

Además de la resistencia comunitaria y la lucha judicial, las mujeres mazatecas realizan otras actividades para informar de su caso y entablar diálogos con otros pueblos y colectividades que defienden sus territorios y enfrentan criminalización y luchan por personas presas políticas.

Así, a través de la colectiva Mazatecas por la Libertad, han hecho plantones, se han sumado a caravanas y asambleas con otros pueblos y, también, han impulsado faenas internacionalistas que han sumado a artistas de distintas disciplinas.

Este diciembre de 2025, días después de la presentación del Primer informe de la Misión de Observación Civil, se realizó la cuarta Faena internacionalista por el fin a la criminalización de Eloxochitlán de Flores Magón afuera de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN.

Cabe apuntar que durante 12 horas, un cerco policiaco impidió la instalación de la carpa para la Faena. Esto, pese a que la jornada se anunció y notificó con antelación, resaltado que trataba de una actividad pacífica. Finalmente, se pudo seguir con las actividades.

En la Faena, que duró del 3 al 5 de diciembre, se realizaron jornadas político-culturales, foros de discusión sobre la lucha por lxs presxs políticxs en México y otros países de América Latina, se proyectaron cortos documentales sobre el caso. Además, se hicieron talleres como el de cocina mazateca en el que participaron jóvenes estudiantes de educación media-superior. También hubo baile.

El mismo día cinco, integrantes de Mazatecas por la Libertad, cerraron la Faena ante las oficinas de ONU Mujeres. Acudieron a esta agencia de Naciones Unidas para protestar e insistir en su demanda de no criminalización.

En 2018, ONU Mujeres emitió un boletín en el que se daba por válida la versión de los ataques contra Elisa Zepeda, que acusó a la comunidad del homicidio de su hermano e intento de feminicidio de ella.

“ONU Mujeres jamás se ha dado a la tarea de investigar la verdad de los hechos”, aseguró la abogada mazateca Argelia Betanzos durante la protesta que incluyó actividades culturales como la presentación de un fanzine, e iconoclasia.

Las mujeres mazatecas recordaron que desde 2023, cuando acudieron por primera vez a estas oficinas a protestar, no habían obtenido respuesta para revisar su caso y tener derecho de réplica.

No solo eso, Mazatecas por la Libertad denunció que en lugar de investigar el caso, la agencia mantuvo su espaldarazo a Elisa Zepeda al llevarla a foros internacionales.

La abogada Argelia Betanzos señaló que otras “feministas de Estado” como Anabel López y Atziri Ávila, han respaldado a Zepeda.

En esta ocasión, personal de ONU Mujeres atendió la solicitud de las mazatecas. María de Lourdes Colinas y Francisco Gerardo Camarena salieron a escuchar sus demandas, entre ellas, que se retire el boletín criminalizante y todos los contenidos que avalan la versión de Zepeda. Ellxs, aseguraron que la agencia ya había retirado dicho boletín. Además, se comprometieron a dar seguimiento a una reunión oficial con las defensoras del territorio.

Al cierre de la protesta, la abogada Argelia, acompañada de otras mujeres mazatecas se pararon en el muro de las oficinas de la agencia, el cual fue intervenido con la frase “cómplices del etnocidio”.

Desde ese lugar expresó: “Es una realidad los efectos criminalizantes, etnocidas [...] del silencio, de la omisión que mantuvo ONU Mujeres todos estos años mientras se hizo un uso político y racional de parte de feministas de Estado, entre ellas Anabel López, Atziri Ávila, para colocar a Elisa.Incluso ONU Mujeres la acabó de llevar en nombre de México a Guatemala. Estas acciones inciden directamente [...] han incidido en el ánimo de los fiscales que, a sabiendas de su fabricación de delitos, se han negado a desistirse de los cargos, pero decimos como nuestras y nuestros hermanos zapatistas, ya basta, ya basta. Que todo el mundo se entere que también estas organizaciones son cómplices del etnocidio, de la criminalización y del maltrato a mujeres y niñeces en Eloxochitlán de Flores Magón”.

Las mujeres mazatecas cerraron así una jornada más de lucha. No pararán hasta que Eloxochitlán sea libre.

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