Foto: Redes sociales

Familia de Eleonora Macz Icó exige transparencia en la investigación sobre las circunstancias de su muerte

Escrito por Ruda

La familia de Eleonora Macz Icó, trabajadora de la municipalidad de Cobán, Alta Verapaz, exige a las autoridades que se esclarezcan las circunstancias en las que ella murió, al mismo tiempo que se enfrentan a especulaciones y violencia digital emitida desde medios locales y pobladores del municipio.

Por Yeimi J. Alonzo

Eleonora Macz Icó, Eli, como era llamada con cariño, tenía  24 años de edad, era originaria de la aldea Uculá, ubicada a unos 18 kilómetros de Cobán.  Ella soñaba con ser abogada. Sin embargo, su cuerpo fue encontrado sin vida y con signos de violencia el pasado 30 de enero de 2026, en su apartamento ubicado en la zona 1 de Cobán, a escasos 150 metros de la subestación de la Policía Nacional Civil (PNC).

A las afueras del edificio de apartamentos, un grupo de personas entre ellas familiares, pobladores e integrantes del Consejo Comunitario de Desarrollo Urbano y Rural (Cocode) de la Aldea Uculá, exigieron justicia y la aclaración de las circunstancias que rodean la muerte de Eleonora, mientras el Ministerio Público (MP) realizaba las diligencias necesarias para levantar el cuerpo y recabar las evidencias.

Una de las personas que se encontraba dentro de la habitación junto a las autoridades investigadoras era Mario David Guzmán López, de 41 años de edad, un comerciante conocido en la localidad quien confirmó mantener una relación sentimental con Eleonora. En entrevista a medios locales declaró ser él quien la encontró sin vida acompañado de una amiga cercana de Eli. Aseguró que acudió a su apartamento después de haberla llamado por teléfono en repetidas ocasiones sin que ella respondiera, y luego confirmó que tampoco se había presentado a trabajar a la municipalidad. 

Pese a los señalamientos de la población que incriminan a Guzmán y la exigencia de que saliera a dar declaraciones, él no fue detenido y negó ser el responsable de la muerte de Eleonora. Además, aseguró que con anterioridad ella le había mencionado que recibía amenazas de muerte.

Guzmán contó con el asesoramiento de abogados en el lugar y se comprometió a pagar Q40 mil a la familia para cubrir los gastos funerarios. Manifestó en dicha entrevista que brindó ese monto por la presión de la comunidad, porque mantenía una buena relación con la familia de Eleonora, y no porque fuera culpable.

Uno de los tíos de Eleonora indicó a los medios locales que logró ver señales de violencia en el cuerpo de su sobrina. “Tiene morado el brazo la patoja, parece que se hubiera peleado”, indicó.

No obstante, cuatro días después de hallarla sin vida, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó que la causa de fallecimiento fue “asfixia por suspensión” (ahorcamiento), según el peritaje oficial. El informe incluyó que entre los objetos de indicios encontraron un teléfono celular, una botella de whisky y un cincho de tela.

También se describe que Eleonora manifestó a su pareja y a familiares que enfrentaba situaciones difíciles, expresando sentirse acosada y agredida tanto en su entorno laboral como familiar.

Al respecto, la municipalidad de Cobán lamentó el fallecimiento y aseguró que colabora con el MP para las diligencias de la investigación.

En redes sociales y en los espacios públicos se exponen expresiones sexistas que revictimizan a Eleonora, mediante lenguaje y palabras que incluyen todo tipo de prejuicios, señalamientos y ofensas como ocurre en la mayoría de casos de violencia contra las mujeres, donde la sociedad y el sistema de justicia las responsabilizan de los delitos que atentaron contra su vida.

El informe de la Fiscalía contra el Delito de Femicidio, también indicó que Eleonora era víctima de acoso y agresiones, tanto en su entorno laboral como familiar. En su perfil de una red social, la familia emitió un mensaje pidiendo respeto a su memoria, al dolor de la familia y exigen parar con señalamientos y juicios apresurados. 

Cabe mencionar que, a pesar de la violencia digital contra Eleonora y su familia, también circulan mensajes de solidaridad de otras mujeres y algunos medios de comunicación locales, haciendo un llamado a la población y a la prensa a comunicar con respeto y con perspectiva de género. Invita, además, a que antes de comentar u opinar, se cuestione si las palabras empleadas respetan la dignidad de las personas, esto para aportar a una discusión pública que no reproduzca la misma violencia que se condena.

Mensaje publicado en el muro de redes sociales de Eleonora. Foto: Redes sociales

De acuerdo a la información del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), desde que se creó el delito de femicidio en el 2008 hasta finales de 2024, en Guatemala fallecieron 2 mil 816 mujeres por este delito. Durante el mismo periodo fueron condenados 1 mil 247 hombres por el delito de femicidio, es decir, ni la mitad de estos casos delitos han llegado a condena.

La investigación sobre el asesinato de Eli sigue abierta, mientras familiares y amigos acompañaron el pasado 1 de febrero su traslado en caravana desde Cobán hacia el cementerio de la comunidad Uculá, en donde le dieron sepultura y el último adiós, a la vez que exigieron a las autoridades se investigue de manera transparente y se esclarezcan las circunstancias de su muerte para hacer justicia.

La familia de Eleonora recibió muestras de solidaridad durante el sepelio. Foto: Redes sociales

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