El 8M no es un 2x1

Escrito por Viviana Bran

El 8M se acerca y con la efeméride  marcas que la inundan de publicidad, utilizando el día para el consumismo. Tiendas con descuentos “para ellas”, frases empoderadoras impresas en camisetas hechas en fábricas donde otras mujeres trabajan en condiciones precarias. Claro, esa es la función del marketing: convertir cualquier fecha en oportunidad de venta y esta no es la excepción a la regla. Pero, ¿qué significa para nosotras el 8M? ¿Es celebración o conmemoración?

Por Viviana Bran

Pero, ¿qué significa para nosotras el 8M? ¿Es celebración o conmemoración?

En redes sociales el debate resuena cada año como si fuera nuevo. Que si “Feliz día”, que si “no se felicita”, que si “¿por qué marchan?”. Mientras tanto, la fecha corre el riesgo de volverse eslogan, estética, o solo una fecha más para comercializar, perdiendo el verdadero objetivo. 

No se trata de rechazar todo lo que tenga color violeta. Se trata de preguntarnos qué hay detrás del discurso. ¿Hay políticas laborales justas? ¿Hay salarios dignos? ¿Hay protocolos reales contra el acoso? ¿Hay coherencia cuando termina el marketing y pasa el 8 de marzo? Para mí es una fecha atravesada por ausencias, por nombres que no siempre llegan a ser tendencia.

Es una fecha que recuerda que los derechos que hoy parecen obvios no fueron así siempre; ellas lucharon por darnos una voz y no es que hoy en día tengamos muchos derechos, aunque así pareciera, pero luchamos y somos la voz de las que ya no están, de las que vienen en camino. Hoy no estamos donde queremos estar, pero cada paso que avanzamos es una línea menos. 

Quizá el verdadero problema no sea que el mercado intente apropiarse del 8M. El problema es que el sistema intenta volver digerible algo que nació para ser cuestionado, o al menos eso pienso. Y entonces la pregunta cambia: más allá de lo que vendan, más allá de lo que publiquen, ¿qué hacemos nosotras con esta fecha? ¿La vivimos desde la memoria o la dejamos convertirse en campaña?

Recordemos que, cuando pase el 8M, la violencia, el maltrato, la impunidad seguirán su curso, ese curso que nos atormenta desde siempre. El feminismo no es una campaña publicitaria, es cuestionarnos ante un sistema que muchas veces nos opaca con las injusticias de resolución de casos de femicidios. Que el 8M no se quede solo en palabras y hashtag.  

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Viviana Bran

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