Crónica de un “bautizo” de bienvenida en la USAC

"Levanten la mano las secuestradas", es una frase cuya narrativa expone la normalización de la violencia y cómo la impunidad impera todavía en la única universidad estatal de Guatemala frente a actividades de bienvenida mal llamadas “bautizos”, a pesar de estar prohibidas desde hace siete años. Ruda tuvo acceso a la narración de los hechos ocurridos el jueves 22 de enero cuando se denunció la desaparición de un grupo de estudiantes de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la USAC.

Por Ruda

Mechones de cabello dispersos en el suelo de un salón de clases vacío fue la escena que se viralizó en redes sociales tras la desaparición de varias alumnas y alumnos de primer ingreso de la Facultad de Ciencias Quìmicas y Farmacia de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC).

La retención de las y los estudiantes se dio el pasado 22 de enero cuando un grupo de integrantes del Comité de Huelga vulneró la integridad de las y los jóvenes en prácticas denigrantes denominadas “bautizos” a pesar de que la normativa universitaria los prohíbe desde 2019. Sin embargo, los actos humillantes y la falta de intervención institucional vuelven a evidenciar los límites de la respuesta universitaria ante este tipo de violencia.

Las alarmas se encendieron en medio de un estado de sitio decretado desde el 18 de enero por el presidente Bernardo Arévalo ante la violencia de las pandillas contra agentes de la policía.  Por ello la denuncia con videos, fotografías y mensajes de la desaparición de un grupo de jóvenes después de que varios encapuchados irrumpieron en las aulas dando paso a la suspensión forzada de actividades académicas, generó mayor incertidumbre. 

Testigos relataron que al menos 40 estudiantes fueron forzados a realizar actividades de “bienvenida”. Durante varias horas, estudiantes de primer ingreso permanecieron bajo control de quienes dirigían el “bautizo”, sin posibilidad de continuar con sus clases ni de retirarse del lugar por decisión propia. Algunos representantes estudiantiles, madres y padres de familia se hicieron presentes a la sede central de la USAC en busca de información sobre sus hijos e hijas. 

El decano en funciones de esta facultad, Francisco Pérez Sabino, dijo que las estudiantes habían sido ubicadas en el área del Centro Experimental Docente de Agronomía (CEDA). No obstante, de acuerdo con lo señalado por los representantes de estudiantes, el decano explicó que la seguridad interna de la USAC no cuenta con facultades para intervenir directamente en este tipo de situaciones y que su función se limita a tareas de vigilancia; argumento que generó cuestionamientos sobre la capacidad institucional para responder ante posibles vulneraciones a la integridad estudiantil.

El Consejo Consultivo y los representantes estudiantiles electos de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia emitieron un comunicado en el que denunciaron los hechos y los calificaron como vejaciones físicas, psicológicas y morales. En el documento se detalla que las prácticas incluyeron cambio forzado de ropa, cortes de cabello y otros actos degradantes. Además, recalcaron que los “bautizos, pre bautizos y actividades de bienvenida están expresamente prohibidos dentro y fuera de las instalaciones de la Universidad conforme al Acuerdo del Consejo Superior Universitario, Acta No. 5-2019”.  

Foto: Cortesía

En el documento exigieron a las autoridades universitarias que investiguen e identifiquen a las personas que integran el Comité de Huelga de la Facultad de Ciencias Quìmicas y Farmacia y que los responsables sean sancionados. “Demandamos toda práctica de intimidación, retención forzada o violencia. (...) Reiteramos que la comunidad estudiantil no tolerará la normalización de la violencia”, agregaron en el comunicado. 

Aunque el Ministerio Público y la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) han afirmado que investigan los hechos, más de 15 días después de la vulneración de los y las jóvenes no existen respuestas concretas y aumenta el miedo a represalias entre las y los estudiantes que fueron retenidos. 

En Ruda recopilamos el relato de los padres y madres que ese jueves 22 de enero llegaron a la USAC tras ser alertados por sus hijos, pero se toparon ante la incapacidad de las autoridades universitarias y expresiones de burla por parte de los responsables: 

Lunes 19 de enero. Las clases universitarias en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia dieron inicio de manera virtual ante el estado de sitio decretado en el país.

Martes 20. Fue el primer día de clases presenciales de mi hijx. Le fui a dejar muy temprano previendo el tránsito y desde antes de las 6:00 am ya estábamos en la USAC, pues su primera clase es a las 7:00 am. Ese día cuando le fui a traer a las 2:00 pm, noté en su rostro una expresión de decepción y preocupación. Le pregunté si estaba bien y si había pasado algo. Me dijo con molestia que solo había recibido la primera y la última clase, que el resto del día lxs encapuchados habían entrado al aula anunciando las actividades de bautizo para los y las estudiantes de primer ingreso.

Dos semanas antes (el viernes 9),  había sido la ceremonia de bienvenida en la que participó el decano Juan Francisco Pérez Sabino y otras autoridades de la Universidad. Además, en una parte de la actividad estuvieron presentes los encapuchadxs quienes ya les habían dicho a lxs estudiantes que harían actividades de bienvenida y que Farmacia era famosa por su cusha (una bebida alcohólica artesanal y tradicional de Guatemala, obtenida mediante la destilación de chicha fermentada de maíz, caña de azúcar, o frutas).

Miércoles 21. Mi hijx iba asustadx a la USAC y acordamos que me avisaría si necesitaba que le  fuera a traer. Vi que lxs encapuchadxs estaban cobrando el parqueo y me fui con preocupación. A pesar de las acciones previas, ese día los encapuchadxs no hicieron paso en las aulas, según me comentó mi hijx.

Ruda on Instagram: "🙅🏽‍♀️ Denuncian secuestro de universitarias

Integrantes de uno de los comités de huelga de la USAC irrumpieron este jueves en las aulas de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia. Tras exponer a las y los estudiantes a prácticas en contra de su voluntad, se llevaron a un grupo de mujeres. Los hechos ocurren durante el decreto de estado de sitio.
#Violencias 💥

📹 Cortesía/ Edición: Ruda"

615 likes, 9 comments - ruda.gt on January 22, 2026: "🙅🏽‍♀️ Denuncian secuestro de universitarias

Integrantes de uno de los comités de huelga de la USAC irrumpieron este jueves en las aulas de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia. Tras exponer a las y los estudiantes a prácticas en contra de su voluntad, se llevaron a un grupo de mujeres. Los hechos ocurren durante el decreto de estado de sitio.
#Violencias 💥

📹 Cortesía/ Edición: Ruda".

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Jueves 22:  A las 7:42 am, mi hijx me envió un mensaje avisando: "Sí vinieron hoy". Le ofrecí llegar lo más pronto posible. No tuve comunicación durante un largo tiempo. Logré llegar aproximadamente a las 9:30 am y para entonces ya algunas madres y padres estábamos intentando localizar el salón para recoger a nuestrxs hijxs. 

Sin embargo, minutos antes de las 10:00 am encontramos el salón 201 vacío. Mientras, en el salón 211 encontramos solo mechones de cabello en el piso. Al vernos tomar fotos, un integrante del personal llegó a cerrar el aula sin responder nuestras preguntas sobre dónde estaban lxs estudiantes. Buscamos en edificios cercanos y en el T10 que también estaba tomado por encapuchadxs, ellxs fueron quienes nos dijeron que ya los habían llevado a la granja de la Facultad de Agronomía, la Unidad de Vinculación y Gestión de Recursos (UVIGER).

Al llegar a la UVIGER, preguntamos por lxs estudiantes y ante la insistencia salió un grupo de encapuchadxs y nos dijeron que sí estaban allí. "Tienen los teléfonos en las mochilas, por eso no responden. Solo estamos haciendo unos juegos, la están pasando bien, a las 11:30 terminamos la actividad y salen", afirmó con sarcasmo uno de ellxs. 

Una madre dio el nombre de su hija y pidió que la dejaran salir. Le ofrecieron avisar, pero la chica no salió sino hasta que dejaron ir a todo el grupo.

Otra madre recibió un mensaje en donde su hija le decía "que iba a ver si lograba escapar" y otra estaba muy afectada llorando, porque su hijo le escribió "que le habían quitado sus colochos".  

Sentíamos angustia y preocupación de no tener noticias de nuestras hijas e hijos, de qué les estaban haciendo, pues hay un precedente de abusos sexuales, exceso de alcohol y otros vejámenes cuando encapuchadxs han sometido a estudiantes de primer ingreso.

Yo hice una denuncia en la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) y solicité su intervención, pero no llegaron. Se dio aviso a la seguridad universitaria y tampoco intervino, ni siquiera llegó a ver qué ocurría. A las 11:25 am, llegó una pipa de agua y lxs encapuchadxs salieron a encontrarla para ingresar con ella a la granja.

Foto: Cortesía

Alrededor de las 11:40 am, salieron lxs primeros estudiantes enlodadoxs, los hombres sin camisas y sin zapatos. Sin embargo, el grupo completo salió hasta las 12:00 pm. Relataron que antes de dejarlos ir, lxs encapuchadas los reunieron y les obligaron a grabar un video diciendo que todas las actividades a las que fueron sometidxs sí fueron consensuadas, que sí tenían derechos... Por lo tanto, la consigna de "fue consensuado" es una narrativa impuesta. Minutos después, lxs encapuchadxs salieron  diciendo con tono de burla: "Levanten la mano las secuestradas".

¿Cómo inició todo?

Tras el “bautizo”, mi hijx me contó que lxs encapuchadxs ingresaron al aula y le dijeron a la docente: "Se terminó la clase". La hicieron salir y cerraron la puerta. Lxs encapuchadxs les dijeron que era "el bautizo real". Llevaban macanas en las manos, al inicio les pusieron a hacer ejercicios: sentadillas a las mujeres y despechadas a los hombres.

Luego les pidieron que se agruparan las mujeres y los hombres por aparte. A las mujeres  las dejaron en el salón 201 y a los hombres se los llevaron al salón 211. A ellas las pusieron a bailar, sobre todo reguetón. También seleccionaron a algunas a quienes pusieron a inflar preservativos y las grabaron diciendo frases con contenido sexual. 

Mientras a los hombres los pusieron a boxear entre ellos y contra los encapuchadxs en donde algunos estudiantes terminaron sangrando de la nariz. Minutos después, volvieron a unir a mujeres y hombres en el salón 201 y pusieron música para hacer un torneo de baile. Aunque algunas mujeres se negaron, les dijeron que en "el bautizo real les iba a tocar peor y que no se iban a poder negar". Y les advirtieron que ese era solo el comienzo, que harían más actividades y una fiesta.

En el caso de los hombres, seleccionaron a algunos y les pidieron que se quitaran la ropa y que se pusieran prendas que ellxs les dieron: vestidos, ropa interior de mujer y faldas para luego empezar a raparles el cabello.

Entre los objetos que llevaban para rapar habían rasuradoras eléctricas y también navajas, a un estudiante que se opuso le mostraron un arma de fuego que colocaron sobre la mesa de cátedra. Ante la amenaza, fueron pocos los que se opusieron y que lograron salir del salón.

Foto: Cortesía 

Tras terminar esta vulneración de su integridad física y moral, los trasladaron a UVIGER. Ahí, les pusieron a caminar en fila y hacer sentadillas. A las mujeres les echaban una cubetada de un líquido que olía muy mal. A los hombres, les obligaron a sumergirse completamente en ese líquido y les dijeron "que cerraran la boca porque iban a comer mierda".

Fue terrible tanto para las y los estudiantes, como para los padres y madres que pudimos llegar a apoyarles, otros cuántos quisieron pero no podían estar debido a sus trabajos. Fue indignante y de mucha impotencia estar en un clima de indiferencia de las autoridades y lxs encapuchadxs actuando con impunidad, pues los bautizos están prohibidos. Sometieron a jóvenes, vulneraron  sus derechos al imponer “las actividades” con diferentes elementos como armas, frases, grabaciones. Los encapuchadxs protegiendo su identidad y lxs estudiantes mostrando quiénes son.

Una preocupación común entre padres y madres era si nuestras hijas e hijos querrían volver a la USAC. Después de esto, algunxs están de oyentes, ni siquiera han logrado ingresar.

Efectivamente hubo ausentismo en los próximos días.  Las y los estudiantes ante el temor de que ocurriera algo nuevamente no se presentaron a clases, pues tampoco hay confianza en los docentes porque parecen estar de acuerdo con lxs  encapuchadxs o temerosxs de ellxs.

A la siguiente semana del hecho, el decano visitó cada clase intentando tomar denuncias, sin tener el cuidado de la privacidad pues fue frente a todo el grupo que quiso abordar la situación y en cada aula pocos estudiantes se atrevieron a hablar de algunos hechos.

Por su parte, la Asociación de Estudiantes de Ciencias Químicas y Farmacia (AEQ) llegó al día siguiente de los hechos para mostrar su solidaridad y propuso tomar denuncias anónimas.

Los días siguientes hubo mucho temor y entre lxs estudiantes rumores de represalias contra quienes se opusieron o que denunciaron. Algunas madres y padres estuvimos acompañando a nuestrxs hijxs durante la jornada de clases porque no hay garantías de seguridad en la Universidad.

En Ruda exigimos que se proceda contra quienes violentaron a las y los estudiantes de primer ingreso, que estos actos de violencia normalizados no queden impunes, porque a pesar de la prohibición de los “bautizos”, la seguridad interna de la universidad no intervino, lo que refleja la cooptación de la USAC por delincuentes.

 Fotos: Cortesía