Territorios y Memoria: una apuesta sonora por las historias de y desde los territorios
De la raíz a la palabra. Territorios y memoria es la nueva serie documental en formato podcast de Ruda. A través de narrativas en primera persona, exploramos la resistencia comunitaria, la memoria histórica y la defensa del territorio en Guatemala. Conoce cómo transformamos el periodismo de nuestros territorios en un viaje sonoro para desafiar los algoritmos y tejer una alianza rebelde con las radios comunitarias.
Les presentamos Territorios y memoria, una serie documental en formato podcast de Ruda. A lo largo de nueve episodios, esta producción entrelaza narrativas en primera persona sobre la resistencia comunitaria, la memoria histórica y la defensa del territorio en Guatemala. A través de los testimonios íntimos de mujeres y la personificación de elementos naturales sagrados, la serie explora la profunda conexión entre la identidad, la justicia ambiental, y los derechos humanos, llevándonos desde el despojo y la crisis climática hacia la esperanza y, con suerte, a la acción colectiva.
Para quienes conformamos Ruda, este proyecto ha sido un proceso de profunda reflexión que conlleva el entendimiento de las historias de primera mano, pero también un salto audaz lleno de esperanza hacia otro formato al que no estábamos habituadas.
Como medio nativo digital, hemos explorado una diversidad de narrativas; sin embargo, contar las historias desde el audio es un reto aún mayor que nos ha exigido nuevas habilidades. Desde la escritura de un guion pensado para la escucha, hasta la creación de un diseño sonoro que nos permita abrazar el formato documental, Territorios y memoria es un proyecto que entrelaza narrativas en primera persona de las voces de sus protagonistas, proponemos un viaje auditivo que ha sido creado colectivamente.
Estas historias nacen de la raíz. Durante algunos meses, la red de periodistas comunitarios de Ruda y Prensa Comunitaria elaboró una serie de trabajos periodísticos que documentaban las realidades latentes en sus propios territorios; el objetivo es narrar Guatemala. Este surgimiento, impulsado desde la residencia periodística de 2025, se sostiene sobre los textos originales y el rigor investigativo de compañeres como Glenda Alvarez, Alva Batres, Andina Ayala, Sergio Sor, Lencho Pez y Joel Solano, junto a muches otres. A través de su mirada, el podcast sirve como plataforma para que el sagrado maíz tome la palabra en primera persona; a la resiliencia comunitaria del sistema milpa, a la memoria herida del río Motagua y a los testimonios íntimos y poderosos de mujeres defensoras, comadronas y sobrevivientes de la violencia de Estado.
El programa ha sido distribuido a través de diversos canales; desde nuestra página web independiente, hasta el uso de la plataforma masiva como Spotify, hicimos también una apuesta por difundir en las radios comunitarias de diversos territorios. Llevar este esfuerzo a las radios comunitarias no es casualidad; es una elección política. En un ecosistema digital cada vez más condicionado por los algoritmos de las mega industrias, tejer alianzas con la radio comunitaria es una decisión estratégica y rebelde. Es la forma de asegurar que la información rompa el cerco, resistiendo a las lógicas de consumo rápido para devolver la palabra y la reflexión a las comunidades que defienden la vida y el territorio, además de regresar las historias a su fuente original, poniendo al mismo tiempo sobre la mesa la discusión constante sobre nuestra labor periodística más allá del simple acto extractivo de las vivencias y experiencias comunitarias.
Para nosotras, documentar y contar los relatos de esa diversidad tan rica que resulta Guatemala, es una forma de sostener la esperanza. Les invitamos a sumergirse en este viaje sonoro. Pueden escucharlo en nuestra web https://www.rudagt.org/territorios-y-memoria/, a través de Spotify en https://open.spotify.com/show/3Fz3VMrlU0EZXISubzdpJF?si=a3e4955d5b3f4709 o sintonizarlo a través de las frecuencias de nuestras radios comunitarias aliadas.
Porque mientras respiremos, seguiremos sosteniendo este hilo de vida. ¡Escúchenlo, compártanlo y sigamos tejiendo red!
La voz de Ana nos guía a través del sagrado oficio de la partería tradicional. Ana no es una sola mujer, sino la amalgama de los saberes, sueños y luchas de verdaderas guardianas de la vida como Fidelia Chávez, Juana González, María Soledad Leiva, Daniela Ticurú y Adela Ixcoteyac. A través de su relato en primera persona, descubrimos cómo el don de ser comadrona se trae en la sangre y se revela a través de los sueños. El episodio contrasta la calidez de la medicina ancestral, el uso del temazcal y las plantas medicinales, frente a la constante criminalización de un sistema de salud oficial que margina sus prácticas. Finalmente, respaldada por la fuerza comunitaria del Movimiento Nim Alaxik, Ana hace un llamado urgente a las juventudes y a la sociedad para proteger este hilo milenario y cuidar a quienes atestiguan el milagro de la vida
Ada Morales narra el doloroso camino que tuvo que recorrer tras el femicidio de su hija, Luz María. A través de sus recuerdos, viajamos desde la feliz juventud de su familia en la zona 5 de la capital, hasta la angustiosa búsqueda y el frío enfrentamiento con el sistema de justicia guatemalteco. Pese a la negligencia institucional, la pérdida de su empleo y los obstáculos legales para proteger a su nieta, Ada demuestra una fuerza inquebrantable. Su testimonio deja un mensaje claro para la sociedad y para otras mujeres: a la justicia se le exige, pero es el amor colectivo y familiar el que realmente la sostiene.
Sofi, sobreviviente del crimen del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, alza la voz para relatar en primera persona los horrores de la institucionalización forzada y la violencia de Estado. El episodio detalla cómo 56 niñas, que debían ser protegidas pero fueron tratadas como delincuentes, protestaron el 7 de marzo de 2017 por los tratos inhumanos. Esta búsqueda de libertad culminó en un encierro fatal y un incendio que cobró la vida de 41 de sus compañeras. Tras ocho largos años de espera por una condena judicial contra los exfuncionarios responsables, Sofi rechaza la etiqueta de víctima y comparte su poderosa decisión de vivir, estudiar y luchar para que este crimen nunca más se repita en Guatemala.
Alva Batres, periodista comunitaria, ecofeminista y defensora de derechos humanos, narra su vida marcada por el servicio y la resiliencia. Desde su niñez en Santa Rosa, donde su abuelo le enseñó el valor sagrado del agua, hasta su arraigo en Izabal, donde ha impulsado la participación ciudadana de las mujeres. Tras sobrevivir a un agresivo cáncer en 2014, Alva resurge con fuerza para seguir informando bajo el pseudónimo de "Cristal Lila", enfrentando el asedio a sus proyectos sociales y la devastación de las tormentas Eta e Iota.
Glenda Álvarez, una joven mujer Xinka, encuentra en el periodismo las respuestas sobre su identidad. Obligada a migrar internamente desde su aldea El Limar, Glenda se enfrenta a la llegada del proyecto minero El Escobal a su territorio, lo que trajo consigo represión y la fractura del tejido social. A través del Colectivo Anpük y Prensa Comunitaria, recupera sus raíces y le da voz a la lucha histórica de su pueblo por existir y defender sus bienes naturales.
Angie Ross
Continuando su relato, el río Motagua expone el costo humano de su contaminación, causando enfermedades y miedo por deslizamientos en comunidades como Chinautla. Sin embargo, también reconoce las manos que intentan sanarlo: desde las biobardas comunitarias hasta los interceptores masivos de The Ocean Cleanup en el Caribe. El río lanza un desafío final, recordando que la limpieza tecnológica no basta sin un cambio profundo en el consumo, la legislación y la acción colectiva.
El río Motagua toma la palabra para contar su propia tragedia. Lo que alguna vez fue una ruta de comercio cristalina, llena de biodiversidad y conectada espiritualmente con las comunidades a través de fenómenos como el "Barbasco", comenzó a transformarse en los años 60. El río relata cómo el basurero de la zona 3, la minería descontrolada y las hidroeléctricas lo han asfixiado, convirtiéndolo en una zona de sacrificio en nombre del desarrollo.
El sistema milpa —conformado por el maíz, el frijol piligüa y el ayote— se revela como un organismo comunitario vivo que ha garantizado la soberanía alimentaria por más de 3,500 años. A través de las prácticas del campesino Gregorio Coló en San Juan Comalapa, la milpa explica la importancia de los ciclos lunares y el abono orgánico. Al mismo tiempo, advierte cómo el calor extremo, la plaga "Mancha de Asfalto" y el desinterés generacional la amenazan, exigiendo recuperar el apoyo comunitario (Pa ruq'uch) para asegurar el futuro.
El sagrado maíz se personifica para recordarnos que es madre y origen de la vida en la cosmovisión Q’anjob’al. El grano narra su ciclo ancestral, guiado por el calendario Awnub' y las fases de la luna llena, mientras denuncia las graves amenazas que lo acechan en la actualidad. La crisis climática, los químicos que queman la tierra, la migración de los jóvenes y la invasión de semillas transgénicas ponen en riesgo su existencia, haciendo un llamado a preservar la sabiduría heredada para garantizar el sustento.