Sanar
Cuando se habla de interseccionalidad y desigualdad, la pregunta es inevitable: ¿qué estructuras sostienen esas opresiones? Este 22 de febrero, en el segundo taller del diplomado “Derechos Humanos y Laborales”, mujeres organizadas en el Sindicato de Trabajadoras Independientes de Trabajo Doméstico, Similares y a Cuenta Propia (Sitradomsa) reflexionaron sobre cómo los derechos humanos y laborales se ven atravesados por el género, la división sexual del trabajo y sistemas como el patriarcado y el capitalismo. También analizaron cómo el trabajo de cuidados —dentro y fuera del ámbito laboral— continúa recayendo desproporcionadamente en las mujeres, impactando su salud, su autonomía y el ejercicio pleno de sus derechos laborales.
Cuidar es sostener la vida, pero también puede significar agotamiento, sobrecarga y silencio. En un país donde el trabajo doméstico y comunitario recae mayoritariamente en las mujeres, hablar de cuidados es hablar de desigualdad. Este 18 de febrero, organizaciones y colectivas se reunieron para analizar cómo el autocuidado puede convertirse en una práctica política dentro de los movimientos de mujeres en Guatemala.