Feminismo

Tejido Violeta, un nuevo espacio feminista para la organización de las mujeres

Históricamente, las mujeres han sido víctimas de desigualdad, violencia y exclusión en todos los ámbitos de la sociedad, es por ello que las organizaciones colectivas feministas se convierten en un instrumento fundamental para la transformación de realidades y hacerle frente al patriarcado.

Mi primera vez con el feminismo: una historia de muchas veces

Era 1994, tenía aproximadamente 17 años y estaba en V Magisterio de Primaria en un colegio religioso de mujeres. Llevábamos un curso que, para la época y el contexto, resultaba pionero: “Teoría de género”. Esa fue la primera vez que empecé a escuchar de feminismo. No dimensionaba lo que esto significaría para mi vida.

La persona que más me acecha es mi yo de diecisiete años

Ser adolescente es una cosa terrible. Aún así, fue una de mis etapas favoritas. Y no lo digo porque extrañe la escuela (jamás), sino por la sensación de posibilidad que es tan palpable a los diecisiete. Realmente todo está al alcance de tus manos cuando estás cerca de la adultez legal.

Las llamaron brujas, pero solo eran mujeres libres

Desde pequeña, las películas me enseñaron a tenerle miedo a las brujas. Eran las malas, las villanas, mujeres a las que había que tenerles temor. Crecí creyendo eso hasta que entendí que detrás de esa imagen de “malas” había otra historia: la de mujeres que se atrevieron a pensar por sí mismas, a sanar, a vivir fuera de las reglas impuestas por los hombres, esos mismos que, al no poder controlarlas, las llaman de esa manera.

Ayer, hoy y mañana del lado de las brujas

Sombreros picudos; caras verdes; lunares prominentes; vestidos y harapos negros; calderos y escobas voladoras; todos estos eran símbolos de la caricaturización de las brujas con las que crecimos. La idea de unas mujeres “feas”, encargadas de hacer pócimas y menjurjes para resolver situaciones, o incluso para venganzas. Mujeres a las que se les temía y de las cuales debíamos permanecer lejos.

Brujas, lectoras y versos de terror

Las brujas regresan, pero esta vez con libros, versos y canciones. En la ciudad de Guatemala, la librería feminista Librefem prepara un encuentro para celebrar la palabra y la memoria de aquellas mujeres que, siglos atrás, fueron quemadas por expresar sus conocimientos.

Karen guerra posando de brazos cruzados en atavío de Jiu Jitsu contra una pared acolchada blanca

Karen Guerra: feminismo y jiu-jitsu brasileño

“El feminismo en mi forma de plasmarlo en este deporte es poder crear un espacio seguro junto a mis profesores para que otras chicas se animen a entrenar.”

Sanar desde el autocuidado y los cuidados colectivos

A partir del mes de julio de 2025, en Ruda hemos creado un espacio de sanación a través del autocuidado y cuidados colectivos: Cuidarnos para Luchar. Este proyecto corresponde a la línea editorial Sanar es político, y estará guiado por la profesional de la psicología Dulce Calderón, quien ha conectado con las necesidades actuales de las personas a través del feminismo.

Ven a nuestro lugar seguro

Por Ruda

No camino sola

Por Josselyn López Barahona

Foto: Ana Alfaro

La conciencia de clase no es resentimiento, es abrir los ojos y dejar de tragar mierda con sonrisa

Por Debbie Guzmán

Foto: Entrenamiento de fútbol en Cancha Violeta, en San Pedro Xalostoc, Ecatepec, Estado de México, Mayo 2025. (Eloísa Ferrera / CINU México)

Cancha Violeta, el sueño de un México mejor a base de feminismo y fútbol

Con goles y mucha actitud, Estrella hace a un lado los insultos machistas e, incluso, se olvida por un rato de los peligros de su natal Ecatepec, una zona periférica de la Ciudad de México conocida por sus altos índices de inseguridad, marginación y violencia contra mujeres y niñas*.

Foto: Cortesía

Heteronormatividad opresora

En Guatemala, como en muchas partes del mundo, gracias a los movimientos sociales de mujeres feministas se ha reconocido a las mujeres como sujetas de derechos en diversos cuerpos legales. Esto sin duda es un hecho histórico. Sin embargo, la identificación que se hace de “las mujeres” en la normativa y en las instituciones es muy limitada, ya que se les encuadra desde una perspectiva (cis)heteronormada, nada racializada y ajena a las realidades de otros grupos vulnerados de mujeres.

Mujeres de Quetzaltenango toman las calles y reclaman justicia por violencias

Por Gabriela Mendoza

CINCO AÑOS HACIENDO PERIODISMO FEMINISTA EN CENTROAMÉRICA

Por Ana Alfaro

Para este 2025, ¡Qué abunden las preguntas!

Por: Ana Lucía Ramazzini 1

En defensa de las pick-me girls

Si naciste en el año dos mil y como yo eras una niña a quien le gustaban las cosas consideradas como “femeninas", seguramente creciste viendo como en todas las películas la antagonista era quien compartía tus gustos. Esto es problemático, pues pintaba a las mujeres que tanto en sus acciones como en sus gustos se adherían a la feminidad tradicional, como “superficiales”, “poco inteligentes” y “malintencionadas”. Muchas fuimos víctimas de este misógino discurso de Hollywood y comenzamos a rechazar o a menospreciar a otras mujeres sin darnos cuenta. Durante años, fingí que solo me gustaban las películas de acción para ser “diferente” cuando, en realidad, mi película favorita era La novicia rebelde. 

Gordoridad, para derribar la gordofobia 

“Mi cuerpa es un arma política y mi gordura es, de cierta forma, un medio. Un medio performático, material, con la potencia de ser algo más que sólo una chica gorda…”

Karina Vergara y el lesbofeminismo 

Karina Vergara es una psicoterapeuta y poeta mexicana de 49 años de edad. Se identifica como una lesbofeminista, corriente desde la cual se cuestiona al sistema patriarcal y sus relaciones de poder. En una conversación con Ruda, Karina explicó los fundamentos del lesbofeminismo y su propuesta económica a partir de dos simples preguntas.