Nosotras, las redes, organizaciones y personas firmantes, comprometidos con los principios feministas y los derechos humanos de las mujeres, hacemos un llamado a los gobiernos para que recuerden y actúen de acuerdo con los estándares de derechos humanos en su respuesta a COVID-19 y defiendan los principios de igualdad y no discriminación, centrándose las personas más marginadas, incluyendo pero no solo, las mujeres, niñas y niños, personas ancianas, con discapacidades, con problemas de salud, personas que viven en zonas rurales, personas sin hogar personas institucionalizadas, personas LGBT +, refugiadas, migrantes, pueblos indígenas, apátridas, defensoras de derechos humanos y personas en zonas de conflicto y guerra. La política feminista reconoce y prioriza las necesidades de las comunidades más vulnerables. Más allá de la respuesta a esta pandemia, es necesario para el desarrollo de comunidades pacíficas, inclusivas y prósperas dentro de los estados impulsados por los derechos humanos.