Cuidados

Yolanda Flores: una mujer que lidera la lucha por los derechos de las trabajadoras domésticas en Guatemala

Mi nombre es Yolanda Flores. Actualmente, soy secretaria general del Sindicato de Trabajadoras Domésticas, Similares y a Cuenta Propia (Sitradomsa), y esta es mi historia.

Mujer habla sobre su experiencia en el trabajo doméstico.

Josefina Espinoza: “El trabajo doméstico no me permitía tener vida social”

Josefina Espinoza es una mujer de 60 años, originaria del municipio de Santa Rosa. Desde hace 10 años es parte del Sindicato de Trabajadoras Domésticas, Similares y a Cuenta Propia, Sitradomsa. Tuve la oportunidad de conocer su historia de vida en un taller dirigido a periodistas y columnistas de Ruda y Prensa Comunitaria junto a trabajadoras domésticas y de casa particular, como parte de la campaña de sensibilización “No es ayuda, es trabajo”. Aquí presento su historia, que merece ser conocida, tal y como ella me la contó.

Mujer barre el piso y en el fondo hay elementos que representan sus antiguos sueños.

Una vida en el trabajo doméstico y los sueños engavetados de Cristy

Doña Cristy es una trabajadora de casa particular que realiza esta actividad económica desde los nueve años. A sus 63, ni siquiera piensa en retirarse pues no cuenta con un fondo para cubrir sus gastos durante la vejez.

Mujer de pie sonriendo, con gafas, con las manos dentro de las bolsas del pantalón.

Samanda Maldonado: “El trabajo doméstico es trabajo. Merece ser reconocido, cuidado y bien pagado”

Samanda Maldonado es una joven activista de la Asociación Mujeres en Solidaridad (AMES). Acompaña a trabajadoras domésticas que enfrentan múltiples violencias en sus lugares de trabajo y en entrevista con Ruda compartió su historia y su perspectiva sobre el trabajo de los cuidados.

Mujer carga en un rebozo a su hijo, quien está bajo su cuidado.

¿Quién cuida a quienes cuidan? Guatemala inicia a discutir sobre el trabajo de los cuidados

En Guatemala, el trabajo de cuidados comienza a entrar en la agenda pública, pues aún no existe una ley ni un sistema nacional de cuidados que reconozca y distribuya esta responsabilidad. Mientras instituciones y organizaciones impulsan los primeros pasos, las mujeres continúan asumiendo buena parte de las tareas de cuidado en sus hogares y comunidades.