¿Te sientes atrapada en el tráfico? Este es el costo silencioso para tu salud mental
Estar expuestas diariamente a estresores como el tráfico podría afectar tu salud mental más de lo que crees.
Dulce Calderón
En Guatemala, de acuerdo a los datos de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), actualmente circulan más de 6.4 millones de vehículos que están registrados a nivel nacional. La cifra incluye automóviles particulares, motocicletas, vehículos comerciales, transporte pesado y colectivo.
Si a esto le sumamos la falta de educación vial y de planeación urbana, un transporte público deficiente, calles en mal estado, accidentes y eventos violentos que ocurren diariamente y que, en muchos casos, no son atendidos por las autoridades correspondientes, el tráfico se convierte en un tema de salud pública, ya que afecta a toda la población en general y requiere una respuesta social.
Pasar horas en el tráfico limita nuestras actividades diarias que contribuyen a una buena salud mental y muchas veces nos impide tener un buen descanso, espacios recreativos, sociales y de actividad física.
Piensa en la última vez que estuviste expuesta al tráfico, ¿cómo te sentías? Tal vez estabas apurada por llegar a tu destino, irritable, lidiando con tus propias dificultades o simplemente agotada.
La exposición diaria a esta situación activa tu sistema de alerta en el cuerpo y aumenta la liberación de cortisol, la hormona del estrés, y nuestro cerebro deja de priorizar la calma y entra en modo supervivencia.
Tu cuerpo lo manifiesta a través de la irritabilidad constante, ansiedad o sensación de urgencia, baja tolerancia a la frustración, cansancio mental, falta de control, dificultad para concentrarse e incluso para dormir.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el estrés crónico afecta la memoria, el sueño, aumenta el riesgo de desarrollar hipertensión y enfermedades cardiovasculares y nos hace propensas a presentar estados depresivos y ansiosos.
Pero, ¿qué podemos hacer mientras las soluciones estructurales llegan?
Cambia tu narrativa interna: el diálogo interno reduce gran parte de la ansiedad, reconoce que el problema no depende de ti, ya que mucho del estrés viene de desear que el tráfico se mueva por nuestra voluntad, y en cuanto aceptas esto tu cuerpo deja de pelear con lo inevitable.
Evita empezar el día en modo prisa y adecúa tu rutina, baja el ritmo con el que haces tus actividades diarias como comer, bañarte, vestirte.
Intenta cambiar tu foco de atención, escuchando tu música favorita o un podcast de algún tema que te interese, usa el trayecto como una pausa.
Conecta con el presente, lleva tu atención a tus manos, a sentir el peso de tu cuerpo en el asiento; escucha los sonidos alrededor, observa los carros, sé consciente de tu entorno sin juzgar, solo observar.
Lleva tu atención a la respiración cuando sientas el cuerpo tenso, realizar una serie de respiraciones lentas y profundas ayudará a que tu cuerpo se regule. Inhala en 4 segundos y exhala en 6 segundos.
El tráfico no solo cansa el cuerpo, también la mente. No puedes controlar lo que pasa afuera pero sí puedes decidir cómo vivirlo y lo más importante es que llegues sana y salva a tu destino.
Ana Alfaro
“Los Imaginarios”, del director guatemalteco Javier Borrayo, aborda la salud mental a través de una historia donde lo extraterrestre sirve como reflejo de lo humano. Filmada con recursos mínimos y una mirada poética, la película propone un diálogo entre luz, mente y emoción.