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Reconocer el SOMP valida el síntoma y trae esperanza

Escrito por Lucero Sapalú

Tras 14 años de consensos médicos, ahora el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es reconocido como Síndrome Metabólico Poliendocrino (SOMP), lo que permitirá tener un diagnóstico más certero y un tratamiento adecuado del padecimiento para impactar positivamente en la vida de personas.

Por Lucero Sapalú 

En un consenso entre 56 organizaciones académicas médicas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se realizó el cambio de nombre del Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) que ahora es reconocido como una condición multisistémica al ser renombrado como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), según una publicación de la revista médica The Lancet, este 12 de mayo. Durante 90 años fue mal diagnosticado, según expertos, ya que el padecimiento era abordado como un síndrome ovárico y ginecológico exclusivamente. 

La comunidad médica a nivel internacional señaló que este cambio marca un avance clave en la detección y tratamiento del padecimiento, ya que no encierra este diagnóstico en una cuestión ovárica y la abre al abordaje metabólico, que afecta múltiples órganos y sistemas. 

Además, indicó que ayuda a reconocer la existencia de mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, síndrome metabólico, hígado graso, apnea del sueño, ansiedad, depresión y enfermedades cardiovasculares, según la publicación de The Lancet. 

Con este cambio, se forzará a practicar el tamizaje de glucosa (prueba rápida de sangre que mide el nivel de azúcar para detectar de forma temprana prediabetes o diabetes), a medir la insulina, los lípidos, la adiposidad visceral (acumulación de grasa o tejido adiposo en el cuerpo); y a descartar hígado graso y riesgo cardiovascular desde edades tempranas. Además, The Lancet aseguró que tendrá menor peso el ultrasonido ovárico, que no afecta a todas las personas con ovarios por igual y que la atención deberá ser personalizada e integral. 

El nuevo nombre refleja mejor la experiencia de las pacientes, reduce la confusión y centra la atención y su salud integral no solo en la infertilidad. También promoverá el trabajo conjunto entre endocrinología, ginecología, nutrición, cardiología, hepatología, salud mental y medicina reproductiva.

Los nuevos términos 

Los médicos señalan que este cambio es importante, ya que desaparece la palabra “poliquistosis”, pues ese término llevaba imprecisión científica y retrasaba el diagnóstico. 

“Hasta la fecha un 70 por ciento de las mujeres permanecían sin diagnóstico correcto porque la patología impresionaba centrarse en la presencia o no de quistes en el ovario. El SOMP representa la patología endocrinológica más frecuente en las mujeres en edad reproductiva”, señaló en sus redes sociales Cecilia Ventrice, médica patóloga y dermatóloga, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). 

La médico y otros especialistas explicaron cada uno de los término acuñados en este reconocimiento del Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP): 

El término “poliendocrino” hace referencia a una patología que responde a una interacción hormonal irregular, entre ellas, hormonas neuroendocrinas que causa acné y exceso de vello; los andrógenos (hormonas sexuales de la testosterona) y la insulina. Reconoce que involucra múltiples hormonas, no una sola. 

La palabra “metabólico” resalta que la resistencia a la insulina y los riesgos cardiovasculares son intrínsecos y no solo consecuencias secundarias. También incluye la diabetes tipo 2. 

La palabra “ovárico" continúa haciendo referencia a que es una problemática del ovario, como la falta de ovulación, pero remueve la palabra quistes, que mucha veces eran inexistentes. Sigue reconociendo el trastorno en la ovulación. 

Ventrice aseguró que es importante el cambio en el nombre debido a que le dan a esta patología un enfoque integral, tanto hormonal como metabólico, priorizando el impacto de la insulina y de otras hormonas en el diagnóstico final, “haciendo que la resistencia a la insulina pase a ser un eje central del mismo, con una meta científica que impacta directamente sobre la calidad de vida de las mujeres y la prevención  de la diabetes”, finalizó la especialista. 

Históricamente mal diagnosticada 

El término del SOP se acuñó en 1935. Desde entonces, la condición se trató exclusivamente como un problema ginecológico y un asunto de ovarios como un problema de fertilidad, pero con este cambio se reconoce que nunca fue solo eso.

La nutrióloga mexicana, educadora en diabetes y proveedora de confianza corporal, reconocida por promover la Nutrición Incluyente, Raquel Lobatón, cuestionó en sus redes sociales el tiempo que tardó en llegar el consenso. “¿Cuánto tiempo tiene que esperar la medicina para ver a las mujeres completas?”, escribió. 

Lobatón añadió que nunca fueron quistes y que este renombre lo demuestra. “Eran folículos que dejaron de madurar. El nombre confundía a las pacientes, confundía a los médicos y dejaba fuera de diagnóstico a mujeres que no tenían quistes en sus imágenes, aunque tuvieran todos los síntomas. Una etiqueta imprecisa durante casi un siglo, muchas mujeres llegaban a consultas con acné, severos ciclos irregulares, cansancio crónico, aumento de peso y se iban sin diagnóstico porque el ultrasonido no mostraba nada”, explicó.

Lobatón también dijo que a partir de este momento el tratamiento ideal pasa a ser multidisciplinario desde el primer día, endocrinología, nutrición, ginecología, juntas en la misma conversación: “Ya no es solo ‘toma anticonceptivos para regular el ciclo’, el nuevo nombre obliga al sistema a ver a la paciente completa”. 

El SOMP afecta a un estimado de 170 millones de personas en el mundo. Las y los médicos concluyen que la transición hacia el nuevo nombre, así como el tratamiento, se implementará gradualmente y se espera que esté incorporado en todas las directrices internacionales para el año 2028, es decir, dentro de dos años. 

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Lucero Sapalú

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