Nuevas Ilusiones, el colectivo de mujeres en Xela que se resiste al olvido
Escrito por Lucero Sapalú
Un grupo de mujeres de la tercera edad en Quetzaltenango, en su mayoría maestras jubiladas, se han organizado para crear un espacio de recreación, formación y reconocimiento a la labor que brindaron a la sociedad. Recientemente, homenajearon a la profesora Josefa Elizabeth Andrade por su importante trayectoria como educadora en el departamento altense.
Por Lucero Sapalú
El Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones es una agrupación quetzalteca integrada por trece mujeres, en su mayoría maestras jubiladas, aunque también lo integran gestoras culturales y amas de casa, que se han organizado para resistir al olvido. Juntas comparten sus conocimientos para reconocer el trabajo de sus integrantes, pero también la trayectoria de otras mujeres que han escrito la historia del país con sus valiosos aportes, como la profesora Josefa Elizabeth Andrade, una mujer y maestra muy reconocida por la incansable búsqueda de su hijo que fue secuestrado durante el Conflicto Armado Interno, Joaquín Rodas Andrade.
Cada jueves, con una nueva ilusión, las trece mujeres se reúnen en una casa ubicada en la zona 3 de Quetzaltenango. Cada semana, una de ellas propone sobre la mesa un tema y diserta junto a sus compañeras.

Las mujeres del colectivo también se reúnen a festejar días conmemorativos, como el Día de la Madre, en donde hacen algunas manualidades para intercambiar. Foto: Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones
Esta agrupación de mujeres de la tercera edad que se han organizado desde 2003, resiste ante el olvido por medio de estas reuniones donde discuten temas sobre el autoestima, problemas sociales, problemas de salud o alguna situación que afecte o que le interese a alguna integrante del colectivo. También realizan terapias ocupacionales, talleres de pintura, dibujo, manualidades, crucigramas, sopas de letras y rompecabezas.
La agrupación fue fundada por Dora Lidia Matul Morales, una maestra que durante 26 años formó a las estudiantes de la Escuela Oficial Urbana para Niñas Secundina Arriola, donde impartió clases en 5to. y 6to. primaria.
Luego de 23 años de fundación, Matul Morales continúa coordinando el colectivo y relata que este nació con la idea de ayudar a su mamá, Jilma Angélica Morales de Matul (+), que fue diagnosticada con Alzheimer.
“Ella era muy activa. Cuando vieron que ella perdía la memoria, la fueron excluyendo, ya no le daban participación. Empecé a informarme sobre la enfermedad, imprimí documentos y repetí a mi familia para que conocieran sobre su caso. Hicimos reunión con mi familia y algunas vecinas, las invité a tomar café un 14 de febrero de 2003 y desde entonces nos reunimos cada jueves”, detalló Matul Morales.
A partir de lo que le sucedió a su mamá, Matul Morales se dio cuenta de un problema que afecta a las y los adultos mayores.“Cuando uno es mayor, lo empiezan a excluir y eso no es bueno, por eso se quedó el grupo, porque este espacio es para compartir. Ellas dicen que con una nueva ilusión esperan el día jueves y por eso le pusimos ese nombre al grupo”, señaló.
De la mano de Matul Morales trabaja su hermana, Corina Matul Morales, una maestra jubilada que impartió clases durante 18 años: diez en la Escuela Oficial Rural Mixta El Progreso, en el municipio de La Esperanza, y que refundó la Escuela Oficial Urbana El Centro de Olintepeque, donde recuerda haber iniciado con 60 niños y niñas y al jubilarse luego de ocho años, la escuela ya tenía más de 400 estudiantes.
Su larga experiencia como docente, la movió para poder promover en el grupo el reconocimiento a las integrantes para que sean “recordadas por su aporte a sus familias y a la sociedad, pero también para promover su amor propio y su autoestima”.
Corina afirmó que en su trabajo con las infancias durante 18 años, descubrió que con amor y ternura se pueden lograr las cosas. “Como dicen que los adultos mayores volvemos a ser niños, siento que las personas con un abrazo todo se convierte en algo diferente. La relación en nuestro grupo es con mucho cariño y ternura”, puntualizó.
Reconocen labor de la maestra Josefa Andrade
Al finalizar con el reconocimiento de cada una de las integrantes del colectivo, empezaron con la inquietud de realizar los reconocimientos a maestras destacadas, como en el caso de Josefa Elizabeth Andrade.
El 13 de mayo, el Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones realizó un reconocimiento a la labor de la maestra Josefa Elizabeth Andrade, mejor conocida como “Seño Jose” por su trayectoria como docente en Quetzaltenango y su lucha social contra el olvido.

El homenaje a la trayectoria educativa de la profesora Josefa Andrade fue promovido por el Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones. La fotografía de la educadora forma parte ahora de la Galería de Damas Ilustres de la ciudad altense. Foto: Cultura Muni Xela
“Con seño Jose muchos niños salieron del analfabetismo, con sus dotes de poesía hizo dos libros para fomentar la lectura, por su búsqueda incansable de su hijo, Joaquín, construyó una iglesia donde se venera a Cristo del Secuestro, es una mujer ejemplar en Quetzaltenango y es necesario un reconocimiento, sobre todo para que no se les olvide a las nuevas generaciones estas luchas sociales y los aportes de las mujeres adultas mayores a la sociedad”, señaló Dora Matul Morales.
Andrade tiene 90 años, es maestra desde 1974; impartió clases en los municipios de Huitán y Cantel, y su carrera de 30 años la concluyó en la Escuela Oficial Urbana para Varones Francisco Velarde, en Quetzaltenango. Es autora del libro Cristo del Secuestro, donde narra el sufrimiento y la desesperación por el secuestro de su hijo Joaquín Rodas Andrade de quién actualmente se desconoce el parrandero. Fundó una capilla del Cristo del Secuestro que apoya a madres de familia que tienen hijas e hijos desaparecidos.
Durante el homenaje, la fotografía Andrade fue colocada en la biblioteca municipal Alberto Velásquez, entre las mujeres ilustres de Quetzaltenango.
Un espacio de recreación y formación
La agrupación se ha convertido en una familia donde se fomenta la recreación y la formación de cada integrante. Sonia López, que fungió como gestora cultural durante su vida laboral, actualmente forma parte del colectivo y con sus conocimientos organiza charlas y conversatorios con diversos actores culturales para promover la adquisición de conocimientos.

El Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones organiza la elaboración de manualidades. Foto: Colectivo de Mujeres Nuevas Ilusiones
Asimismo, las demás integrantes, con alegría, recuerdan que durante los 23 años que tiene el colectivo también han organizado eventos como cursos de Tai Chi, intercambio de recetas de cocina, tips de cuidados personales y del hogar. Además, señalan que algunas de sus integrantes no son muy participativas y es por eso que cada semana reparten un tema y asignan a una persona para disertar y que todas tengan un espacio de participación.
Mimi de Rodríguez y algunas otras integrantes señalan que el trabajo de la fundadora durante muchos años como maestra ha ayudado a una mejor organización de los eventos y las reuniones grupales de cada jueves.
“Ella es muy organizada, anota todo en un cuaderno y es muy metódica, creo que sus años como maestra ha ayudado a que el grupo continúe. Este espacio se ha convertido en hogar para nosotras porque muchas solo nos quedamos en la casa, pero ahora tenemos un jueves a la semana y tenemos mucho que hacer, cuando no hay nada que hacer”, finalizó Rodríguez.
Las integrantes del colectivo explican que con su participación luchan contra el olvido en la sociedad, pero sobre todo luchan para mantenerse activas en una edad en la que se ha hecho creer que no hay mucho por hacer.
Integrantes del grupo
Dora Matul Morales, fundadora
Corina Matul
Mimi de Rodríguez
Blanca Alvarado Lima
Sonia López
Roberta González
Griselda Fuentes
Linda de Camey
Consuelo de Salguero
Aura de Ceballos
Dila Matul
Débora Barrios
Roxina Matul de Majioli
Participaron de esta nota