Marta Gloria de la Vega y Arturo Alvizures son reconocidos por su compromiso con la defensa de los derechos humanos
Escrito por Joel Solano
El domingo 28 de septiembre, la Asociación Mujeres en Solidaridad (AMES) realizó un reconocimiento a Marta Gloria de la Vega y Arturo Alvizurez por su destacada trayectoria y valiosa labor en la defensa de los derechos humanos. El acto se llevó a cabo en las instalaciones de la Asociación de Servicios Comunitarios de Salud (Asecsa), en Chimaltenango, en el marco de la graduación de la III Promoción de enfermeras formadas en derechos sexuales y reproductivos.
Por Joel Solano
Entre historias de resistencia, memoria gráfica y un profundo compromiso con la justicia social, el reconocimiento sella décadas de caminos compartidos en los territorios. Con la entrega de diplomas a veintidós nuevas enfermeras comunitarias en Chimaltenango, se tejió un puente generacional que asegura que las luchas por la salud, la dignidad y los derechos de las mujeres siguen vivas y latentes en cada rincón del departamento.
Durante el evento, la organización rindió homenaje al respaldo incondicional de Marta Gloria y Arturo en múltiples espacios y a su firme compromiso con la justicia social. Aunque Marta Gloria no pudo estar presente debido a compromisos de viaje, su labor fue exaltada. En este contexto, Rosa Escobar enfatizó el trabajo constante de ambos, subrayando que su entrega permanente constituye un pilar fundamental para consolidar los objetivos institucionales.
Marta Gloria de la Vega: raíces de dignidad y justicia social
Marta Gloria de la Vega fue una destacada asesora legal y sindical en Guatemala cuya trayectoria marcó un hito en la organización laboral del país. Su labor junto al Sindicato de Trabajadores de Embotelladora Central (STECASAC), en medio del contexto represivo de la guerra, fue clave para sostener la resistencia del movimiento obrero frente a las constantes violaciones de derechos laborales. En respuesta a esta labor, el 2 de marzo de 1978 sufrió un atentado armado junto con su compañero asesor Enrique Torres, del cual ambos resultaron heridos; este hecho, directamente vinculado a los graves conflictos laborales en la planta embotelladora de Coca-Cola, convirtió su caso en un referente histórico de lucha sindical y solidaridad internacional.
El camino trazado por Marta de la Vega en la defensa de los derechos humanos y la justicia social en Guatemala se ancla en su cercanía con las comunidades y en una sólida trayectoria junto a organizaciones como AMES. Su labor incluye el acompañamiento a espacios sindicales y sociales tan complejos como el histórico caso de los trabajadores de Coca-Cola, donde enfrentó persecución y atentados.
El dolor humano que conoció en las calles marcó profundamente su vida. Recuerda con claridad la dura imagen de las madres indígenas sentadas en las aceras o en las gradas de un portón, cargando a sus pequeños con el pelo amarillo y manchas blancas en el rostro debido a la desnutrición.
"Después supe que los daños que la malnutrición causa son graves e irreversibles", relató al rememorar aquellos días de infancia en los que nació su firme compromiso por cambiar esa realidad.
La indignación creció al observar de primera mano cómo en las fincas se trataba mejor a los caballos que a los mozos que laboraban de sol a sol. “Entendí que la mala distribución de la tierra en Guatemala, la ambición de dinero y poder de la mayoría de terratenientes, era una de las causas principales de la miseria a la cual forzan a vivir a la mayoría de la población que, aunque trabaje 12 o 14 horas no les alcanza para comer”, señaló al recordar el despertar de su conciencia crítica, donde también constató el despojo tras el derrocamiento del presidente Jacobo Árbenz Guzmán, en 1954.
Caminar por esta senda trae consigo sombras y temores que traspasan el hogar, donde la familia sufre el peso de la ausencia y el peligro.
“Es difícil para los hijos que, siendo pequeños, se angustian y no comprenden por qué su mamá les hace eso”, manifiesta al relatar el dolor de los suyos. No obstante, explica que para sostener el paso en medio de la tormenta “una tiene que tener muy claro en su corazón por qué toma esos riesgos”.
En ese camino cuesta arriba, añadió con convicción, que la fortaleza brota de la espiritualidad y del refugio cotidiano: “La fe en Dios y en la Virgen María nos sostiene, porque en esos momentos sentimos la presencia del gran Espíritu que nos pide amar al prójimo”.
Profundamente agradecida por el reconocimiento, Marta Gloria destacó que el trabajo desempeñado por AMES a lo largo de los años ha sido fundamental en la defensa de los derechos de las mujeres, impulsando con valentía la labor de las enfermeras en los territorios.
Arturo Alvizurez: tres décadas documentando la memoria y la resistencia
A lo largo de su trayectoria, el comunicador y documentalista guatemalteco Arturo Alvizurez, fundador de la Asociación Comunicarte, ha mantenido una estrecha labor de colaboración, acompañamiento y visibilización junto a AMES. A través de su trabajo periodístico y audiovisual, se ha dedicado a documentar las iniciativas comunitarias, educativas y artísticas de la organización, destacando procesos locales de empoderamiento y el trabajo de agrupaciones como el colectivo de teatro de mujeres de AMES en comunidades de Chimaltenango, como Cerro Alto.
“La defensa de los derechos humanos nace del trabajo audiovisual que realizo al acompañar a AMES desde hace más de treinta años, es decir, desde su formación cerca de la firma de la Paz”, explicó el comunicador al recordar sus inicios junto a la organización en las pequeñas actividades y en su desarrollo educativo, materializado en la producción de documentales educativos.

Arturo Alvizurez, fundador de Comunicarte, con más de tres décadas documentando la memoria y la resistencia social. Foto: Joel Solano
Durante más de 36 años, su labor periodística se ha enfocado en caminar junto a los movimientos sociales y la lucha de las mujeres. Alvizurez recordó que han estado presentes desde las primeras exhumaciones en distintos lugares, recogiendo los testimonios de las y los afectados para conocer la verdad y buscar justicia, además de haber documentado el éxodo hacia México durante el conflicto armado, el posterior retorno a las comunidades y la resistencia cotidiana.
Frente a los riesgos que enfrentan las y los comunicadores independientes, la represión contra dirigentes comunitarios se manifiesta en constantes amenazas, intentos de censura y robos de equipo en la oficina. “Nos han robado varias veces”, denunció Arturo. A pesar de los atentados y de las advertencias para que dejen de documentar la realidad, su labor persiste en el archivo gráfico y audiovisual: “Ahí están las imágenes, más de 100 documentales hechos, que lo que contienen son causas y consecuencias de esta guerra”.
Recibir este reconocimiento de parte de AMES representa un gran honor para el equipo de Comunicarte, indicó, al tratarse de un homenaje proveniente de una organización que también ha luchado incansablemente por los derechos laborales y de las mujeres. El defensor recalcó que este tributo marcha en conjunto con el camino andado, señalando que “va compacto en esta lucha que realizamos nosotros”.
Finalmente, Alvizurez destacó la labor de AMES al formar a jóvenes y señoras como enfermeras dotadas de un conocimiento profundo que no se limita al ámbito técnico de la salud, sino que abarca el estudio de sus derechos y los de sus comunidades. Este reconocimiento, concluyó, inspira a mantener activo todo el trabajo documental acumulado: “Aún existen muchas imágenes de la lucha de las mujeres que hay que sacar, hay que darlo a conocer”. Con seguridad, menciona que esta tercera promoción de enfermeras brindará un servicio fundamentado en los aprendizajes adquiridos, lo que les permitirá defenderlos tanto en lo personal como en su comunidad.
Con los reconocimientos entregados a Arturo Alvizurez y a Marta Gloria de la Vega, las veintidós nuevas enfermeras cierran este ciclo de formación en Chimaltenango listas para llevar la defensa de los derechos sexuales y reproductivos directamente a las comunidades. Mientras tanto, en los archivos y en el territorio, las cámaras y las historias continúan abriendo caminos.

El legado de Marta Gloria de la Vega junto a AMES la defensa de los derechos en Guatemala. Foto: Joel Solano
Participaron de esta nota
Lucero Sapalú
El mural refleja la lucha de la ciudadana norteamericana Jennifer Harbury quien lleva 33 años buscando respuestas y justicia por su esposo, el comandante guerrillero Everardo, Efraín Bámaca Velasquez que desapareció el 12 de marzo de 1992 en un enfrentamiento con el ejército cerca de la cerca del río Ixcucúa Retalhuleu, durante el conflicto armado interno en Guatemala.
Prensa Comunitaria
En el acto realizado en Rabinal, Baja Verapaz, participaron mujeres Achi’ que lograron condenas contra ex patrulleros de Autodefensa Civil (PAC) por delitos de violencia sexual y crímenes contra los deberes de la humanidad entre 2022 y 2025. El mural fue borrado por una orden municipal a pesar de que fue parte de las medidas de reparación ordenadas por los jueces.
Maff Ochoa
Es quizás el trayecto por la Avenida Reforma, en la Ciudad de México, uno de los más emblemáticos para muchos de los chilangos y la gente del estado de México que salimos a trabajar todas las mañanas, o a turistear con las hijas e hijos y amigos los fines de semana.