Persona sentada tocando una guitarra en una ilustración de flores con fondo colorido. Facebook de Magda

Magda Angélica convirtió el “váyase a la cocina” en una invitación a crear

Escrito por Glenda Alvarez

Tras el lanzamiento de su canción “Voy”, la cantautora guatemalteca Magda Angélica recibió ataques machistas en redes sociales por cantar sobre el derecho de las mujeres a elegir su propio camino. La artista respondió resignificando la cocina como un espacio de encuentro y creación colectiva.

Por Glenda Álvarez

“Váyase a la cocina”. El comentario apareció en una publicación que anunciaba Voy, el nuevo sencillo de la cantautora guatemalteca Magda Angélica.

Después llegaron otras burlas. Le recomendaron asistir a un centro de capacitación, escribieron que “ya empezaron a salir las empoderadas” y compartieron imágenes para ridiculizar la autonomía de las mujeres.

Al principio decidió no responder, pero los comentarios continuaron durante varios días. “Me sorprendió mucho. Pensé: ¿en qué siglo estamos?”, contó en entrevista para Ruda.

El machismo no es algo desconocido para ella. Durante su carrera ha tenido que defender muchas veces su trabajo musical, artístico y académico. Con el tiempo, dice, aprendió a no permitir que personas desconocidas definan quién es y el lugar que debe ocupar.

Una vida entre la música y la academia

Magda lleva casi tres décadas construyendo una carrera en la música. A los siete años descubrió que quería dedicarse a este arte, a los 16 grabó su primera producción y, a mediados de los 90, comenzó su trayectoria como cantautora.

Aunque se inició en el pop, siempre buscó que sus canciones expresaran una mirada propia sobre la realidad. Eso la alejó en ocasiones de los espacios más comerciales y le abrió camino en una industria donde las mujeres compositoras tienen pocas oportunidades.

Recordó que entonces las cantantes eran juzgadas por su vida sexual y existía la idea de mostrar el cuerpo para vender su música.

En su familia expresarse tampoco fue sencillo, creció en un hogar conservador donde, pese a que su padre era músico, existía preocupación por que ella se dedicara al arte. Le pidieron que estudiara una carrera universitaria y cuestionaron algunas de sus decisiones. “Poco a poco fui haciendo mi propio camino”, rememoró.

Ese camino también la llevó a la academia. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Rafael Landívar; magíster en Comunicación y Cultura por la Universidad Iberoamericana de México y doctora en Historia de América Latina y Mundos Indígenas por la Universidad Pablo de Olavide, España. Además, realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Glasgow, Escocia.

Nota: Magda Angélica fue galardonada con la medalla “Orden de Excelencia Laboral” por el MINTRAB. Créditos: URL

Desde 2012 es académica e investigadora de la Universidad Rafael Landívar, donde trabaja en temas relacionados a procesos creativos, las políticas culturales, el arte como derecho, la identidad y la memoria. En marzo de 2026 recibió la Orden de Excelencia Laboral, otorgada por el Ministerio de Trabajo.

La propuesta de Magda también transita entre el world music, que reúne raíces sonoras de distintas culturas, y el healing music. Ella define esta última como una búsqueda para “generar espacios de sanación a partir de la música y el sonido”.

En su obra, la expresión tiene un sentido artístico vinculado con la escucha, la introspección y el encuentro. 

Esta búsqueda tomó mayor fuerza en “Esencias en 432”, un disco de 2019 compuesto por once canciones de su autoría, en el que cada tema fue relacionado con una esencia en colaboración con expertas en aromaterapia. Actualmente, Magda también explora la sonoterapia, el sonido y las frecuencias, un campo al que busca acercarse desde el estudio científico.

 

Nota: Magda Angélica en clases de sonoterapia. Créditos: Magda Angélica

“Voy” y el derecho a elegir el propio tiempo

En esta etapa de su vida nació Voy, canción escrita y musicalizada por Magda y producida por Francisco Páez, lanzada el 3 de julio de 2026.

La canción surgió de una pregunta personal: ¿hacia dónde quería llevar su propia vida? Esa reflexión la hizo pensar en la edad y en las expectativas que recaen sobre las mujeres.

Existe un calendario social que intenta ordenar sus vidas, casarse, formar una familia, comprar una casa y renunciar a proyectos que otras personas consideran tardíos.

Magda, en cambio, reconoció que todavía había en ella un enorme fuego creativo. Al principio creyó que había escrito sobre el paso del tiempo. Después, una joven que la escuchó  le dijo que, en realidad, hablaba de una mujer libre.

Nota: Portada de la nueva canción de “Voy” de Magda Angélica. Créditos: Magda Angélica

La cocina como espacio de creación

Cuando Magda decidió responder a los ataques, no quiso hacerlo desde la violencia. Tomó la frase que intentaba colocarla en un lugar impuesto por estereotipos y la resignificó. Para ella, la cocina también puede ser un espacio de alquimia, encuentro y creación.

“Sí, pero juntémonos todas y todos en la cocina y hagamos recetas para construir una mejor sociedad y un mejor país”, de esta manera respondió a los comentarios mediante un video en sus redes sociales.

https://www.instagram.com/p/DaIr2UvRZVO/ 

Nota: Video respuesta de Magda Angélica a los comentarios machistas en redes sociales. Créditos: IG de Magda Angélica.

La frase que buscaba silenciarla terminó convertida en una invitación a crear colectivamente. Después de esa respuesta, los comentarios ofensivos cesaron y las muestras de apoyo aumentaron. 

La capacidad de transformar experiencias atraviesa toda la obra de Magda Angélica.

Desde Jardín Interior, publicado en 1996, la cantante ha producido siete discos de música original: Ángeles de Barro, Tejedora de Sueños, Ilhuikatzin, K’aslem, Esencias en 432 y Éter.

Su obra ha llegado a escenarios de Guatemala, México, Costa Rica, Panamá y Sudamérica. 

En 2014 participó en The Global Change Music Project, una iniciativa australiana que reunió a 163 compositoras y compositores alrededor de la protección del ambiente. En 2015, su canción Abuela Sangre recibió tres reconocimientos en festivales internacionales de Uruguay y Paraguay.

Nota: Magda Angélica en presentaciones artísticas. Créditos: Magda Angélica

Cuando compara el presente con los años 90 reconoce que ahora hay más cantautoras, compositoras e instrumentistas. También hay carreras universitarias de música y las mujeres jóvenes pueden encontrar referentes que antes eran escasos. 

“Cuando yo empecé casi no había mujeres compositoras o cantautoras; casi todas eran intérpretes. Pero yo decidí empezar a abrirme camino y plasmar una propuesta propia como mujer”, compartió.

Sin embargo, considera que los comentarios contra Voy muestran que todavía persisten los intentos de sexualizar, desacreditar o controlar a las mujeres que ocupan espacios públicos. Por eso, cuando habla con quienes inician una carrera artística, insiste en tres palabras: disciplina, formación y resiliencia.  “Lo más importante es ser congruente con una misma, ser fiel a la propia esencia”, afirmó.

Los ataques contra Voy fueron apenas un episodio dentro de una trayectoria marcada por la defensa de su voz y su derecho a crear. “Para que una oscuridad desaparezca solo se necesita una chispita de luz”, concluyó.

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Glenda Alvarez

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