La familia Siekavizza sigue en la búsqueda de Cristina, a quince años de su desaparición
Escrito por Ana Alfaro
A quince años de la desaparición de Cristina Siekavizza, sus hijos participaron por primera vez en un acto público para pedir ayuda en la búsqueda de su madre. Junto con sus abuelos y otros familiares, reiteraron el llamado a la población para aportar cualquier información que contribuya a localizarla.
Por Ana Alfaro
Este 6 de julio, a un día de que se cumplieran quince años de la desaparición de Cristina Siekavizza, en conferencia de prensa su familia renovó el llamado público a toda Guatemala para obtener cualquier información que pueda ayudarles a encontrarla y darle cristiana sepultura. Además, señalaron que la impunidad y las obstrucciones que ha tenido el caso no han permitido obtener la verdad y justicia.
“Este es un compromiso pendiente con Cristina, con nuestros hijos, nuestra familia y todas las familias de Guatemala que buscan a alguien”, así tomó la palabra Angelis Molina, madre de Cristina, con sus ojos llorosos y voz entrecortada, recordando que a quince años de la desaparición de su hija, aún mantienen la lucha para encontrarla.
El fatídico 7 de julio de 2011, los padres de Cristina tenían previsto almorzar con su hija. Desde temprano intentaron comunicarse por teléfono con ella, pero no hubo respuesta. Al mediodía fueron a buscarla a su casa pero no les permitieron el ingreso al residencial. Desde ese día, la familia ha buscado la verdad y la justicia para encontrar a Cristina.
“Ese mismo día, Roberto Barreda nos pidió que recogiéramos a los niños en un restaurante donde se encontraban con la madre de una compañera de Roberto José, del colegio. A nuestro regreso, él (Roberto Barreda) ya estaba en la casa y afirmó que Cristina había salido a caminar y no había vuelto. Esa versión nunca fue sustentada y quedó contradicha por lo que la investigación demostró después”, se señala en la cronología que compartió en la conferencia la Fundación Sobrevivientes.
Hoy, hijos Roberto José y María Mercedes, ahora jóvenes, se suman a alzar la voz por su madre, pedir que cualquier persona que tenga información se comunique al Ministerio Público o la Fundación Sobrevivientes al teléfono 3192-4642, 2245-3000 o al correo electrónico: sobrevivientes@sobrevivientes.org
A la pregunta de cómo recuerdan a su madre, Roberto José expresó que la recuerda con cariño y dijo, “Hasta que uno crece o este caso desaparece, (comprende) la magnitud del impacto que tienen los padres en la vida… La recuerdo como una persona muy compasiva, iba a los hospitales a acompañar niños con cáncer, siempre nos acompañaba en nuestros estudios, fue una madre espectacular”, recalcó.
Mientras que María Mercedes, debido a que era pequeña cuando sucedió la desaparición, se limitó a decir que no conserva algún recuerdo vívido de ella. Sin embargo, la ha conocido a través de quienes la recuerdan con cariño y por ser una persona correcta.
Es la primera vez que ambos jóvenes toman el micrófono y se expresan públicamente durante el aniversario de la desaparición de Cristina.

Angelis Molina, madre de Cristina, durante la conferencia de prensa. Foto: Ana Alfaro
La obstrucción por la justicia
De acuerdo con la Fundación Sobrevivientes, el 14 de julio de 2011 Roberto Barreda, principal sospechoso, junto a su madre Beatriz Ofelia de León, presentaron una denuncia por violencia intrafamiliar y obtuvieron una orden de alejamiento contra quienes estaban buscando a Crisina. La notificación se dio hasta muchos días después. “Esta fue una de las primeras maniobras claras destinadas a obstruir la búsqueda”, describe la cronología del caso.
El 20 de julio de ese mismo año, a los quince días, se conoció la prueba de luminol (un compuesto químico que emite un brillo azul al reaccionar con el hierro presente en la hemoglobina de la sangre) practicada en la vivienda donde vivía Cristina. Al arrojar un resultado positivo, este hallazgo desmintió la salida voluntaria que argumentó Roberto Barreda.
A principios de agosto de 2011 se sumó la salida del país de Roberto Barreda junto con los hijos de Cristina. Posteriormente, se giró una orden de captura y, 27 meses después, una denuncia anónima desde México permitió su captura en 2013.
A su regreso a Guatemala, la custodia de los hijos de Cristina les fue otorgada en definitiva a Juan Luis Siekavizza y su esposa, Angelis Molina, padres de Cristina. Eso no fue suficiente para que fueran demandados de forma consecutiva por diferentes juzgados de familia, a pesar de que el caso estaba cerrado y se había archivado el expediente.
Además de los ataques por medio de esas demandas, la familia de Cristina también recibió “múltiples maniobras de los abogados de Barreda para impedir el desarrollo del juicio”. Cuando se logró que el juicio pasará a debate, el país se encontraba en pandemia de Covid-19. Roberto Barreda falleció por este virus en el año 2020.
Por la verdad y la justicia
“Queremos tener justicia, porque pasaron muchas cosas, trataron de borrar evidencias… Queremos tener a nuestro ser querido, darle cristiana sepultura (a Cristina)”, dijo Susana Siekavizza Molina, hermana de Cristina.
Durante la conferencia de prensa por el aniversario de la desaparición de Cristina, la familia agradeció a los medios de comunicación, a Voces por Cristina y a la Fundación Sobreviviente por el acompañamiento en este caso.
“A Guatemala entera, quince años después seguimos buscando. Si usted sabe algo, cualquier detalle por pequeño que parezca, llame al 31924642, una llamada puede traer a Cristina a casa”, expresó la madre de Cristina.
La Fiscalía Especial que ha llevado el caso de Cristina Siekavizza, señaló que le limitaron los recursos y por lo tanto los esfuerzos de búsqueda se fueron reduciendo hasta el 2024, cuando les asignaron otros casos que demandan atención.
“Vamos a seguir con la búsqueda, y darle paz a nuestro corazones”, finalizó diciendo la hermana de Cristina.
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Ana Alfaro
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