Foto: Cortesía

Director de Casa No’j será investigado por violencia contra la mujer

Escrito por Ruda

Este 17 de abril, en el Juzgado de Paz Penal de Quetzaltenango, se realizó la audiencia en contra del director de Casa Noj, Edgar López, señalado por acoso laboral y malos tratos contra una trabajadora de esta entidad. El caso fue denunciado en 2024 y pese a que el proceso sería desestimado, la abogada de la víctima probó que el acusado cometió al menos un delito de discriminación. Dos años después, se ordenó que el funcionario municipal sea investigado por violencia contra la mujer. 

Por Ruda 

Con mucha ilusión, Ester (nombre ficticio para preservar la seguridad de la víctima) ingresó a trabajar en marzo de 2024 al centro cultural Casa No’j, una dependencia de la municipalidad de Quetzaltenango que por segundo periodo consecutivo dirige el jefe edil Juan López.

Ester inició su trabajo como auxiliar en este centro, iba todos los días a trabajar para facilitar el acceso a las actividades que se realizan en Quetzaltenango, reconocida a nivel nacional como la cuna de la cultura. A un mes de su ingreso a la dependencia municipal se percató de algunos problemas de seguridad en el recinto, como el ingreso de personas bajo efectos de licor o alguna otra sustancia, por lo que se dirigió a su jefe y director del centro, Edgar López, a manifestarle la situación ya que temía por su seguridad. 

Sin embargo, su solicitud no fue atendida, pero Ester se sentía insegura en el lugar por lo que un día alertó a los agentes policiales para resguardar el recinto. Agentes municipales fueron delegados al centro y esto al parecer no fue del agrado del director y a partir de ese momento, según Ester, empezó una serie de actos que la “denigraban y que la hacían sentir mal”. 

“Él pensaba que yo no respetaba su autoridad”, relató Ester, a raíz de la denuncia por la inseguridad que vivía en el centro cultural. Pero lo peor estaba por venir, pues a partir de ese día aseguró que era “acosada y controlada”, al punto que se le prohibía hablar con el personal de seguridad o con cualquier visitante, “especialmente si eran hombres”.

“Si me veía interactuando con algún caballero, se entrometía, me reprendía delante de las personas por cualquier motivo haciendo ver que yo sufría algún tipo de discapacidad mental con la intención de ridiculizarme, y hasta me señalaba delante de los compañeros y personas ajenas de hacer mal mi trabajo, me ofrecía apoyo psicológico para que yo pudiera superar mi condición”, señaló Ester en su declaración. 

El trato en su área de trabajo empezó a ser uno de los más hostiles para Ester, ya que según contó, incluso en el centro cultural, el director ordenaba a sus compañeros varones tomarle fotos para “para que se viera su ropa interior”. 

Los malos tratos continuaron durante siete meses. Constantemente, Ester era tratada como

“retrasada mental” y un día, según la víctima, Edgar López la agredió verbalmente. “Me vio ingiriendo alimentos en mi escritorio, mientras estaba redactando un oficio que él me había pedido, y me dijo, ‘Usted no tiene derecho a comer en horario laboral’, y yo me reí porque pensé que era una broma, lo cual lo enfureció, se acercó y me dijo: ‘¡La gran puta, porque no entiende! Le dije que no puede comer’, y me sujetó la mano izquierda donde tenía una tortilla con huevo y me la bajó con fuerza sobre el escritorio”, relató.

Tras estos abusos, la agraviada reportó la situación a la Gerencia Social y Económica de la municipalidad, por lo que López fue consultado para esclarecer este problema, pero él negó esta situación. 

En otros momentos, según recordó Ester, la trataba de manera ofensiva con expresiones como: “¡Por la gran puta, usted no tiene condiciones para seguir órdenes!” o “¡Por la gran puta, no sé porque usted no puede mantener limpia esta mierda, india shuca!”. 

Una denuncia que se hizo hace dos años 

La abogada de la víctima, Sara Trócoli, señaló que la denuncia proviene desde abril de 2024 y que el caso se presentó ante las autoridades municipales, pero no hubo respuesta y que luego de denunciar los abusos por parte de López, su representada fue destituida de su cargo.

Además, a finales del año 2024, el MP buscó desestimar el caso de violencia contra la mujer. “Oportunamente, la jueza nos dio la razón y dijo que si no había violencia podría existir disciriminación y el caso continúo bajo investigación, y satisfactoriamente se establece en un informe psiquiátrico que sí hubo violencia contra la mujer, según el Instituto Nacional de Ciencias Forenses”, señaló Trócoli. 

“Efectivamente, las acciones de abuso causaron para la víctima un daño severo, porque ella sufre estrés postraumático ante la incapacidad de las instituciones como MP y la municipalidad de actuar de manera inmediata cuando las acciones estaban sucediendo. Lo más triste es que hubo más víctimas y está debidamente documentado”, enfatizó la abogada. 

Deberá ser investigado por violencia contra la mujer 

En la audiencia del 17 de abril, en el Juzgado de Paz Penal de Quetzaltenango, la jueza Peggy López autorizó a petición de la abogada de la víctima que el caso deberá ser conocido en un juzgado de femicidio debido a que existen indicios de un posible acto de violencia contra la mujer, según los análisis realizados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

Durante la audiencia la abogada de la víctima, Sara Trócoli señaló un retraso en la investigación del caso por parte del Ministerio Público (MP) y solicitó que el expediente se traslade al juzgado de Femicidio de Quetzaltenango, por el delito de violencia contra la mujer en su manifestación psicológica, ya que según se conoció, Edgar López sometía a malos tratos a una extrabajadora de la dependencia municipal.

La jueza del Juzgado de Paz penal de Quetzaltenango declaró con lugar la discrepancia y como consecuencia se debe perseguir penalmente a Edgar López por violencia contra la mujer en su manifestación psicológica y remitir el expediente al juzgado de femicidio de Quetzaltenango.

Participaron de esta nota