Debbie Guzmán
Debbie Guzmán
Pienso que la mara ya perdió el sentido de estudiar a nivel universitario. Antes estudiar era descubrir, cuestionar, conectar con el conocimiento. Ahora es por una hoja de cartón que se cuelga en la pared y por la competencia laboral que el capitalismo te vende como “éxito”. Y no está mal querer una vida digna, lo indignante es que el sistema haya convertido la educación en una carrera de ratas, donde lo que menos importa es pensar.
Estados Unidos no hace nada por error, mucho menos cuando está en crisis consigo mismo.
Históricamente, las mujeres han sido víctimas de desigualdad, violencia y exclusión en todos los ámbitos de la sociedad, es por ello que las organizaciones colectivas feministas se convierten en un instrumento fundamental para la transformación de realidades y hacerle frente al patriarcado.
A lo largo del tiempo, históricamente el Primero de Mayo se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores, cuyo origen nace de una lucha concreta: la jornada laboral de 8 horas. No fue un regalo, fue pelea, calle y organización. Una lucha de los sectores obreros que tuvo un tono más político que festivo y que incluso, hoy sigue siendo un termómetro de conflicto social: salarios injustos, informalidad, migración laboral, represión. Y es donde entra también un tema que incomoda, porque no se quiere ver: la historia de las mujeres mal pagadas, invisibilizadas y doblemente explotadas.