Colectivo Trans-Formación

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Colectivo Trans-formación, 12 años de lucha y resistencia

Por Colectivo Trans-Formación

Unas manos intentando alcanazar elementos médicos y de salud

A los hombres trans nos borran del derecho a la salud sexual y reproductiva

Hablar de salud sexual y reproductiva suele traer a la mente imágenes y discursos diseñados casi exclusivamente para relaciones cisgénero heteronormativas. En los consultorios, en las campañas públicas y en los manuales médicos, pareciera que la sexualidad solo se enfoca en poder gestar. Pero, ¿qué pasa con los hombres trans? ¿Qué sucede con quienes, a pesar de identificarnos como hombres, seguimos teniendo cuerpos con capacidad de gestar, menstruar o experimentar placer desde órganos históricamente asociados a lo femenino?

Invisibles ante el cáncer de mama: la urgencia de hablar de salud en hombres trans

El cáncer de mama suele ser abordado desde una mirada exclusivamente femenina. Las campañas de prevención, los materiales médicos y las políticas públicas en torno a esta enfermedad están dirigidos casi en su totalidad a mujeres cisgénero. Sin embargo, esta narrativa deja fuera a un grupo que también puede desarrollar cáncer de mama: los hombres trans que conservan tejido mamario.

Hombre trans, no “chico trans”

Ser un hombre trans no es sinónimo de machismo. Aunque a muchos les parezca contradictorio, habemos muchas transmasculinidades alejadas del modelo hegemónico de lo que es ser un hombre, y no disfrutamos de muchos de los privilegios que nombrarse en masculino supuestamente conlleva, porque sencillamente no cabemos en esa masculinidad. No encajamos en la idea tradicional, rígida y violenta de lo que significa “ser hombre”. Nuestro camino parte de otras experiencias, otras heridas, otras resistencias.

La “ideología de género”: el monstruo que creamos al descuidar la información, la unidad y la defensa de los derechos humanos en Guatemala

Durante la última década, en Guatemala y en buena parte de América Latina, se ha consolidado una ofensiva política, religiosa y mediática que ha encontrado en la llamada “ideología de género” un vehículo perfecto para sembrar miedo, manipular y frenar los avances en derechos humanos. Lo que empezó como una narrativa construida desde grupos conservadores transnacionales se convirtió en un monstruo que crece silenciosamente: alimentado por la desinformación, fortalecido por el miedo y sostenido por nuestra falta de unidad como sociedad.

La casa que nos encierra no es un hogar

Hay una imagen que el imaginario colectivo repite cuando se habla de personas trans abandonadas: la de alguien con una maleta en la puerta de su casa, echado a la calle por una familia que no quiere comprenderle. Es una imagen real. Sucede. Y sucede con demasiada frecuencia, especialmente entre mujeres trans que son expulsadas de sus hogares en el momento en que se atreven a decir quiénes son.