Yo también estaba en contra del aborto

Por: Josseline Velásquez Morales
País: Guatemala
16 septiembre 2020

La primera vez que escuché sobre aborto fue por un volante que me dieron en la iglesia. Era rosado, tenía la imagen de un bebé y una leyenda que a lo lejos recuerdo que decía: “No me mates,mami”. Desde luego quedé impactada, pero no se habló más del tema.

La curiosidad me llevó a un café internet y a googlear “ABORTO”. El resultado de la búsqueda fue escalofriante. Allí, dije “estoy en contra”.

Comparto esto porque, al pasar los años, he ido reconociendo las construcciones sociales que me han habitado y rodeado: patriarcales, heterosexuales, fundamentalistas y desinformadas; que desde luego han impactado en mi forma de ser, pensar y actuar.

¡Claro! Vas a estar en contra del aborto porque lo muestran peor que una película de terror, te muestran una imagen de un bebé de dos años, que además te está hablando y depende de ti. No te explican por qué o qué es, solo que no debe pasar. Y en efecto, años más tarde coincido en que no debe pasar. Ninguna mujer debería asumir un embarazo que no deseó, que no planificó y que es forzado. Sin embargo, la realidad es otra.

Las mujeres abortan, lo han hecho desde siempre y seguirá pasando si no se aborda como un asunto de salud pública y se garantiza educación integral en sexualidad. Porque, detrás de cada aborto, hay un sistema de educación y salud colapsado que no ha tenido la capacidad de brindar información, herramientas, insumos y servicios que garanticen que las mujeres pueden decidir sobre su cuerpo, sexualidad y reproducción.

Tenemos poca información sobre aborto, y la que se mueve es mala, es desinformación. Hablar de aborto debe convocar a un diálogo informado, científico, laico y ético. En donde no se use la imagen de un bebé de dos años cuando se trata de un feto. Que no se “informe” apelando a nuestros sentimientos y se delegue la responsabilidad exclusiva a las mujeres. Los hombres también abortan cuando no asumen la responsabilidad.

No cambié mi forma de pensar de la noche a la mañana, fue un proceso. Sí, estoy a favor de la despenalización y legalización del aborto. Estoy a favor del derecho a decidir de cada mujer.

Sin duda hay mucha tela que cortar. El diálogo no debe centrarse únicamente en si se está a favor o en contra, pero eso es lo que vende y que a menudo leemos en medios de comunicación sensacionalistas y amarillistas. En todo caso las reflexiones pueden hacerse frente a ¿por qué las mujeres recurren a un aborto? ¿Qué derechos no se garantizan y cómo pueden responder las políticas públicas?

En Guatemala no es punible el aborto terapéutico, este es el que se practica cuando está en riesgo la vida de la mujer. Aunque existen recomendaciones internacionales para que las legislaciones avancen y no restrinjan este derecho, muchas son las acciones regresivas que realizan diputadas y diputados.

Que sea legal y despenalizado no quiere decir que todas las mujeres realizarán un aborto, y tampoco se acabarán o desaparecerán si no se habla del asunto.

Para mí, informarme fue importante, ya que a través de información laica conocí que el aborto no es como lo pintan en Google o los volantes. Escuché cómo en países que se legaliza disminuyen los casos porque no solo se avanza en legislación sino que se garantiza educación integral en sexualidad, servicios de salud sexual y reproductiva pertinentes y al alcance de las mujeres.

Entendí que todas las mujeres tienen el derecho a vivir libres y plenas, y esto implica que tengan herramientas de decisión que las aleje de un embarazo no deseado y por ende de un aborto. Si una niña, adolescente y mujer tiene en sus manos información, puede tomar decisiones sobre sí misma y construir proyectos de vida. La comunidad y sociedad en donde habita avanzará y se desarrollará plenamente.

                   
Josseline Velásquez Morales Guatemala Joseline tiene 27 años, es feminista y activista por los derechos sexuales y reproductivos de mujeres, adolescentes y jóvenes, vive en la Ciudad de Guatemala.
Participa en el movimiento de juventud hace más de 10 años trabajando en capacitación y formación a adolescentes, jóvenes y docentes de diversos departamentos sobre sus derechos. Desde su experiencia en incidencia ha dado seguimiento a los Ministerios de Salud y Educación en la implementación de la Educación Integral en Sexualidad, en espacios comunitarios, nacionales y regionales, acompañó el cabildeo en el Congreso de la República para la aprobación de la iniciativa de Ley de Juventud. Fue Becaria en GOJoven Guatemala 2015-2016, se graduó en 2016 en donde contribuyó en la construcción colectiva de la obra de teatro Recreo, obra que visibiliza y presenta problemáticas que enfrentan niñas y adolescentes en Guatemala. Lideró procesos de incidencia política y comunicación para la prevención de los matrimonios y uniones forzadas. Forma parte del Grupo Multidisciplinario por la Defensa de los Derechos Sexuales y Reproducti- vos y Mesa A Favor de las Niñas y Adolescentes. En noviembre de 2018, la BBC la reconoció como una de las 100 Mujeres más influyentes e inspiradoras del mundo, por su trabajo en Guatemala para la exigencia de la implementación de la educación integral en sexualidad y por contribuir por ponerle fin al matrimonio forzado de niñas y adolescentes. En agosto de 2019, fue incluida en el libro digital “La Rebelión de lo Cotidiano” que presenta la historia de 23 mujeres de America Latina en su lucha por mejores condiciones para las mujeres. Su proyecto personal más reciente es su blog Girasoles y Amapolas en donde escribe poesía, documenta fotográficamente sus viajes y opina sobre las cosas que le atraviesan la existencia. Facebook, Twitter e Instagram como @JoselineVelMor

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