Violencia sexual durante el aislamiento: ¿Qué opciones tenemos y cómo obtener ayuda?

Por: Vera Rodas
País: Guatemala
6 mayo 2020

Personas expertas en el tema han alertado acerca de cómo la pandemia del COVID-19 está afectando la forma en que experimentamos la vida social y cultural. Como parte de ello, las medidas restrictivas adoptadas en el mundo para afrontar la pandemia intensifican el riesgo de violencia doméstica, a la vez que aumenta la carga de trabajo en el hogar. Y en ese escenario se evidencia que son las mujeres quienes, dentro de sus propios espacios de cuarentena (para algunas “hogares”), enfrentan en mayor medida situaciones aumentadas de violencia como sobrecargas de trabajo agotadoras, pérdida de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, escasez de métodos anticonceptivos y violencia física y/o sexual[1].

Si en medio de la emergencia los Gobiernos abandonan a las mujeres, no podemos abandonarnos entre nosotras. En este momento de aislamiento y vulnerabilidad, la información se hace vital para resguardar nuestra integridad y enfrentar, no solo la pandemia, sino las medidas de aislamiento cuyos efectos en nuestro caso se agravan.

Violencia sexual

Hablando de la violencia sexual, lejos de lo que como sociedad queremos creer, en la mayoría de ocasiones son los convivientes mismos de las mujeres sus abusadores. Durante la pandemia han aumentado las denuncias por violencia sexual, y dado que bajo estas circunstancias los mecanismos de detección están funcionando peor — cuando funcionan — las cifras podrían ser aún mayores. En estos días, muchas mujeres permanecen encerradas las 24 horas del día junto a sus abusadores. Recordemos que en la Guatemala sin pandemia, a diario miles de niñas, adolescentes y mujeres son abusadas sexualmente en sus propias casas, por sus propios familiares[2]

Acceso a métodos anticonceptivos y servicios de salud sexual y reproductiva

Las mujeres en Guatemala se están enfrentando en este momento a deficiencias preexistentes en los servicios públicos de salud y atención social, sobre todo en lo que respecta a salud sexual y reproductiva.

De acuerdo al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y ONU MUJERES [3], los datos de brotes de enfermedades anteriores indican que los esfuerzos de contención a menudo desvían recursos de servicios de salud ordinarios, incluidos la atención de salud prenatal y postnatal y los anticonceptivos, con lo que exacerban la falta de acceso a ellos. A eso se suma que, según UNFPA, alrededor del mundo habrá menor acceso a anticonceptivos para aproximadamente 18 millones de mujeres quienes ya accedían ellos, lo que supondría un enorme aumento en embarazos no deseados/planificados. Estas mujeres se sumarían a las más de 100 millones con demanda insatisfecha de métodos anticonceptivos debido a distintos obstáculos (falta de información, nula autonomía en sus decisiones, barreras legales o culturales, etcétera).

La existencia que tienen algunos países de anticonceptivos es escasa y su adquisición en estos momentos está siendo limitada por las restricciones, cuando no paralización, de las redes comerciales internacionales, además del cierre de aeropuertos y puertos marítimos.  También es importante anotar que por lo menos tres fábricas de métodos anticonceptivos en África e India han cerrado sus plantas de producción. Estas situaciones afectan a millones de mujeres en el mundo, incluidas las guatemaltecas.

¿Qué recursos tenemos en Guatemala?

Nada de esto debería estar sucediendo. La salud y el resguardo deben ser prioridades, ahora y siempre. Sin embargo, es evidente que la salud sexual y reproductiva no es considerada como prioritaria, pandemia o no. La situación de emergencia sanitaria global no hace que la violencia sexual y las complicaciones de acceder a métodos anticonceptivos y a servicios de salud dejen de existir. Al contrario. Por eso es importante conocer los recursos con los que contamos para hacer frente a la situación.

Atención a víctimas de violencia

El Gobierno de Guatemala ha reconocido de alguna manera que la violencia contra las mujeres se ha agravado durante esta pandemia; en ese sentido presenta los siguientes recursos de denuncia y atención a víctimas, si vives o viviste una situación de violencia o abuso puedes comunicarte a cualquiera de estos números telefónicos:

Ministerio Público: 1572    Policía Nacional Civil: 110

A esta atención se suman diversas organizaciones que trabajan la atención a víctimas de violencia en Guatemala se encuentran prestando atención durante la pandemia.

En línea puedes contactar a : www.sosmujer.com

Adicionalmente, las clínicas de atención a víctimas de violencia sexual se encuentran funcionando en la emergencia de hospitales públicos  las 24 horas del día, en ellas deben brindarte acompañamiento legal, y facilitarte anticoncepción de emergencia y profilaxis ante una posible exposición a VIH.

Atención ginecológica

La asociación Corazón del Agua se encuentra prestando servicios de atención ginecológica y colocación de métodos anticonceptivos a precios accesibles los días lunes, miércoles y viernes (en la Ciudad de Guatemala) en horario de 8:00 am a 1:00 pm previa cita al teléfono: 4804-0414.

Métodos anticonceptivos de emergencia

Los métodos anticonceptivos de emergencia pueden evitar hasta 95% de los embarazos no planificados[4].

Si tuviste una relación sexual de riesgo (penetración sin consentimiento, fallo o falta de acceso a tu método anticonceptivo regular, entre otros), cuentas con 72 horas (hasta un máximo de 120 hrs.) para tomar anticoncepción de emergencia y con ello evitar un embarazo no deseado. En Guatemala es posible conseguir pastillas del día después (NORLEVO o POSTINOR de una sola dosis o dos) en farmacias, sin necesidad de receta y a precios relativamente accesibles. Si te es imposible conseguirla, acá hay algunas dosificaciones que también puedes utilizar como metodología de emergencia:

Es importante recordar que la anticoncepción de emergencia no es un método anticonceptivo de uso regular y debe usarse únicamente en situación de emergencia. La anticoncepción de emergencia no interrumpe un embarazo en curso ni daña un embrión en desarrollo.

NO ES UN MÉTODO SEGURO PARA PROVOCAR UN ABORTO POR LO QUE SI ES UTILIZADA POSTERIOR A LAS 72 HORAS DE LA RELACIÓN SEXUAL DE RIESGO ES POCO PROBABLE QUE TENGA ALGÚN EFECTO.

Si necesitas más información de anticoncepción de emergencia o no te es posible conseguirla, aquí puedes encontrar información confiable:

*Consorcio latinoamericano de anticoncepción de emergencia:

Lo que debes saber de la Anticoncepción de Emergencia (AE)

Prueba de VIH:

El Colectivo Amigos Contra el SIDA se encuentra realizando pruebas de VIH en un horario de 8:00 am a 1:00 pm; si necesitas una prueba de VIH puedes enviar un Whatsapp al número: 4904-0037 para recibir información especializada en VIH y orientación para hacerte una prueba. Cuentan también con atención psicológica y de consejería sin costo o con una donación voluntaria.

Información Adicional

Si  tu método anticonceptivo regular falló, no pudiste continuar tomándolo o viviste una situación de violencia sexual puedes acceder a información confiable en español en :

Women on web: https://www.womenonweb.org/es/

Ya que muchas mujeres no cuentan con internet para acceder a esta información, la apuesta es que quienes podamos la acerquemos a todas aquellas mujeres que tengamos cerca y no puedan acceder a ella con la misma facilidad que nosotras. Que la información para la autonomía de las mujeres se extienda más rápido que el virus.

[1] https://news.un.org/es/story/2020/03/1471872

[2] https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/cada-107-minutos-una-menor-sufre-agresion-sexual-o-fisica-en-guatemala/

[3] Onu Mujeres: https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20americas/documentos/publicaciones/2020/03/briefing%20coronavirusv1117032020.pdf?la=es&vs=930

[4] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/emergency-contraception

#Derechos Cuerpo Violación violencia

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