#NosDuelen56: El cumpleaños que nunca llegó

Por: Stef Arreaga
País: Guatemala
14 agosto 2020
Fotografía: Victoria Martos

Sarvia Isel Bonilla - Ilustración: Victoria Martos

Sarvia Isel Bonilla – Ilustración: Victoria Martos

Sarvia Isel Barrientos Reyes hoy cumpliría 18 años, pero el Estado de Guatemala le quitó la vida el 8 de marzo del 2017 dentro de un salón de clases en donde la encerraron junto a 55 de sus compañeras por haber intentado huir de los malos tratos, la indiferencia y constantes violaciones hacia sus derechos dentro del hogar estatal llamado Hogar Seguro Virgen de la Asunción.  

Hoy se recuerda la historia de vida de Sarvia, que puede ejemplificar las situaciones que atraviesan muchas niñas y niños en el país. La madre de Isel era aún una niña cuando la tuvo y, como muchas madres solas, decidió emigrar a los Estados Unidos mientras la abuela quedaba al cuidado de la Sarvia.    

A muy corta edad, Isel llegó a un hogar privado en donde era muy querida por las educadoras y maestras. Su abuela viajaba grandes distancias y la visitaba constantemente. Antes de cumplir 15 años salió de ese hogar y llegó a casa de su abuela.  En su familia se ha practicado desde siempre la religión evangélica, así que comenzó a asistir a una iglesia en donde compartía con jóvenes de su edad.  

No había pasado mucho tiempo cuando un joven de la misma iglesia comenzó a invitarle a salir, influyendo en que hiciera actividades que no acostumbraba. Esta situación puso en alerta a su abuela, quien preocupada por su nieta, decidió ir al juzgado a solicitar ayuda para que pudiera retornar al hogar en donde había crecido, pero a cambio lo que encontró fue la respuesta de una jueza que le dijo con voz fuerte: no aprendió la lección estando en un hogar, ahora la voy a mandar a un lugar en donde va a saber lo que es el castigo. 

Sarvia Isel fue enviada al Hogar Seguro Virgen de la Asunción a principios del 2017, mientras su abuela luchaba porque la trasladaran al hogar privado en donde era querida y cuidada. En el nuevo hogar la encerraron en un salón de clases en la madrugada del 8 de marzo de 2017, en donde murió por asfixia de monóxido de carbono y quemaduras de segundo grado. 

Hasta el momento ocho funcionarios públicos han sido enviados a un juicio oral y público que se ha postergado en distintas ocasiones. Además, tres personas más han sido ligadas a proceso, todas por haber tomado las decisiones que concluyeron en una tragedia que arrebató la vida de 41 niñas de 13 a 17 años, y dejó a 15 más con quemaduras graves e incluso amputaciones de extremidades y faciales con las que están aprendiendo a vivir. 

Hoy 14 de agosto, Sarvia Isel Barrientos Reyes no puede celebrar su mayoría de edad, porque el Estado de Guatemala permitió que se quemara en lugar de garantizar su protección, abrigo y resguardo. 

 

                   
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